Amor Que Ni Siempre Es Amor
Todos sabemos que el ser humano, en general, anhela encontrar su pareja, su alma gemela u otro nombre que quiera para ello. Sin embargo, existen parejas y “parejas”. Los amigos nos acompañan en la vida, nuestros amores, apenas en algunos momentos, pues a lo largo que las personas se tornan más exigentes y experimentadas, buscan nuevos amores que puedan cumplir o satisfacer las necesidades que aún no fueron rellenadas, que no son las mismas del comienzo, pues a través de los conocimientos adquiridos en el arte del amor, las cosas primarias no tienen más tanta importancia en un lugar en que nuestro sentimiento ya no está más presente: después de alguno tiempo, cuando la fase de los besos ya tuviere pasado y el sexo no ser el único complemento de una relación, los individuos empiezan a buscar algo más allá de lo que el cuerpo pueda ofrecer: cosas que solamente el alma es capaz de comprender y decir, no en palabras, pero en gestos.
A veces exigimos que nuestros amores sean nuestros mejores amigos, otras veces que nuestros amigos fuesen nuestros amores. Es difícil, pues ni siempre se puede tener los dos en una sola persona (a pesar de muchos creyeren en ello). Amigo es aquel tipo de persona a quien podemos confiar nuestros secretos y que va a nos ayudar cuando necesitarnos (también es ello que suponemos), y no importa que un amor se acabe, va a continuar la amistad. Sin embargo, a respecto de un amor, no hay como contar todo, porque en alguno momento (felizmente o infelizmente, todavía no sé decirte) se va de nuestra vida, de lo mismo modo como ha llegado. Inclusive, es con nuestro amigo que también desahogamos sobre nuestros amores, y no al contrario. Con las personas amigas que tenemos, difícilmente se tendrá sexo con ellas, pero otra forma de amar, la cual no depende de toques y ni miradas, tampoco hay necesidad de mostrar a diario que estamos muy bien con ellas. Simplemente somos felices y punto final.
Hay personas que se acercan de otras porque aman su dinero, pero fingiendo que ama la otra persona. Hay aquellos que suponen amar alguien, cuando en verdad no consigue amarse, por creyeren que su amor está arriba de todo, cuando está abajo del propio individuo, de la honra y de la dignidad en aceptar que ha perdido, que debería permitir que su “amado(a) buscase la felicidad donde realmente va a ser feliz. También existen aquellas personas por las cuales, mucha gente desea tenerlas como su amor, y cuando no consiguen, prefieren continuar a tenerlas como amigas, solamente para compensar un sentimiento que no sería exactamente lo de pierda, pero de una esperanza casi muerta (para no decir durmiente).
Ni toda unión es amor (por lo menos como te imaginas), empero otro tipo de amor: amor de padres, amigos, hermanos, amantes, entre otros que no necesito decir. A veces, lo que suponemos ser amor es apenas un sentimiento de admiración por alguna cualidad que el otro tiene: el rostro, cuerpo, inteligencia, modo de pensar, alegría en vivir, el arte (muchas veces confundiendo el artista con el ser humano que existe lejos de las videocámaras y del escenario).
A veces se ama y no se es amado(a) con la misma intensidad. Hay individuos que necesitan de pruebas vivas a diario, como forma de alimentar su amor propio, como se dependiese del otro para sentir amor, cuando en verdad, solamente necesita descubrirse y encontrar cualidades en él/ella para valorar el otro.
También es común, principalmente por parte de los jóvenes, imaginar que alguien está apasionado por él/ella, cuando es él/ella que esta se apasionado y quiere una excusa para mantener vivo su sentimiento por este ser, que aparentemente debería sentirse bendecido. Pero, a veces, hay algún tipo de confusión – para no decir, ilusión – por la cual, los individuos (sin generalizar o casi lo haciendo) confunden un gesto más fuerte y expresivo de amistad y cariño por algo más allá. ¿Es crimen amar y exigir un poco de la misma dosis? No, no es, nunca fue y también nunca será. Sin embargo, no debes tomar toda esa poción de amor sin dosificar con un poco de juicio y sentido crítico, para que puedas ver la realidad.
Como te digo acá, existen muchos modos de amar y sólo uno para odiar. Odiar es algo único e increíble. No importa como se odie alguien, el sentimiento es igual. Se odia a un ex amor, ex amigo (para no decir, un enemigo), hasta mismo un padre/madre (aunque se supones que sea imposible, es verdad, hay gente para todo en esta vida). Se percebe que no hay como odiar más o menos a alguien, pero amar alguien un poco o mucho, conforme la importancia en que cada ser tiene en nuestra vida.
La vida parece injusta. Quizás sea. Empero es mejor así, pues se comprueba que nadie es obligado a hacer o ser nada que no quiere realmente, inclusive amar, aunque varios individuos dicen tener el poder de traer un amor de vuelta o darlo para ti en algunos días, a través de una poción mágica. Si esto es o no verdad, jamás podré decirte. Simplemente me pregunto el porqué de alguien estar en las calles vendiendo un remedio para las esperanzas ajenas a contrapelo de estar al lado de su amor en determinado rato.
Te imaginas si fuésemos obligados a amar u odiar alguien. Pienses cómo sería se tuvieses que amar alguien porque es amado(a) o deseado(a) por una persona: no habría libre albedrío, pero un sentimiento unilateral o apenas una gratitud, por el cual la belleza y el carácter no tendrían influencia en la decisión y la formación de cada pareja.
En fin, se puede amar y ser amado(a), amar y no ser amado(a), o entonces, no amar y todavía así ser amado(a). Aún así el mundo no ha se acabado por causa de ello. Ese es el amor que no es amor, pues no tiene respuesta de la otra parte, siendo apenas un sueño, aunque utópico.
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