EL CANTO DE LAS BALLENAS

La abuela de Lili comenzó así su relato: hace tiempo había ballenas en los océanos. Eran tan grandes como colinas y pacificas como la luna. Eran lo más extraordinario que jamás se podía imaginar.
Lili saltó sobre el regazo de su abuela.
Me sentaba al final del muelle a esperar. A veces me quedaba allí durante todo el día y durante toda la noche hasta que las veía llegar desde muy lejos.
Avanzaban danzando a través del agua. ¿Y cómo sabías que estaban allí, abuela? Pregunto Lili ¿Cómo te encontraban?
Les tenias que dar algo especial, una caracola o unas piedras perfectas. Si tu les gustabas las ballenas te darían algo a cambio ¿Y qué te dieron abuela? Preguntó Lili. ¿Qué has recibido? La abuela de Lili suspiró una ó 2 veces. Las oí cantar. En ese momento el tío Federico irrumpió en la habitación. No eres más que una vieja chiflada. Buscan las ballenas por su carne, por sus huesos y por su grasa.
Si quieres contar una historia útil, no le llenes la cabeza con tonterías. Las ballenas cantan así y viven hace millones de años; antes de que existieran los barcos, las ciudades e incluso los hombres de las cavernas. Comentó la abuela de Lili. Se decía que eran mágicas.
La gente se comía su carne o las hervían para sacar el aceite. Gritó el tío Federico y dando grandes zancadas se fue.
Fin
Nayara
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