Mirando a mi alrededor me estoy dando cuenta de que ya no pensamos por nosotros mismos, somos como politicamente correctos debemos ser, en todos los sentidos.
La belleza ya no existe solo existen unas cuantas pautas que aunque sabemos que son efímeras seguimos a rajatabla, nuestros dientes deben ser rectos y blancos y de no serlo buscaremos la manera de ponernos un aparato que nos hará daño, durante un tiempo, y nos producirá heridas por toda la boca, aunque claro después de unos meses tendremos los dientes rectos así que para nosotros el esfuerzo habrá dado sus frutos. Lo triste es que si no tenemos los dientes como el resto de personas del planeta nos veremos feos. Lo triste es que si no nos sentimos clónicos no seremos felices. Esto no lo hago únicamente como una crítica hacia las demaás personas sino también a mí misma, porque por desgracia sigo luchando por volverme otro clon sin darme cuenta, mientras mi cabeza me dice: DESPIERTA!
Hace unos meses iba yo andando por la calle, sola y a mi bola. Mi indumentaria no estaba demasiado acorde con la gente que iba por la calle ni menos aún con las amigas con las que me encontré. Aquel día yo llevaba unos vaqueros unas sandalias escondidas bajo los pantalones y una gran camiseta de jimmi hendrix, cuando le pregunte a alguien con una opinión objetiva qué qué tal iba, simplemente me dijo que aquel era mi estilo y por ser mío me quedaba bien, y que qué importaba lo que pensaran de mí. Caminaba yo por la calle Prior(Salamanca) con mi look de rockera trasnochada cuando me encontre de frente con mis tres mejores de siempre que de un tiempo a aquel momento había sentido un fuerte distanciamiento por que yo ya no las entendía y ellas a mí menos todavía. Al verme y después de nuestro educado saludo de dos besos, ellas me escanearon de pies a cabeza, parecía la escena de la película de Nicole Kidman (mujeres perfextas o algo así), y soltaron unbufido de desprobación practicamente al unísono, yo que aunque no soy ningún gigante les sacaba una cabeza repetí su gesto hacia ellas y con sorpresa descubrí que llevaban las tres unas zapatillas idénticas de diferente color, unos vaqueros de Berska también iguales y tres camisetas con rayas horizontales de diferente grosor del mismo color que sus respectivas zapatillas, en conclusión eran tres personas iguales y totálmente CLONICAS, joder no sabeis que alegria el ver que no soy la cuarta gemela siniestra y clónica.
Bueno que me enrollo, empezé a contar la historia y me fui por los cerros de Ubeda, en conclusión la belleza es un estado de ánimo, no hacen falta espejos, ni personas que nos corrijan hasta hacer desaparecer nuestra verdadera esencia. Un poco de amor propio que nos suele faltar mucho, y a ser felices con el sol que sale cada mañana aunque demasiadas veces sentimosque eso no vale, pero habrá que hacer un esfuerzo.
Saludos y besos, muchos besos para quien los quiera, qué pensais vosotros??