MI DIABLO VISTE DE ARMANI

¿Quién dijo no es oro todo lo que reluce?
AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS II

Lo que restaba de semana pasó lenta y aburrida. Cada día estaba más nerviosa por lo que me pudiera esperar a partir del lunes… pensaba y requetepensaba en diferentes estilismos que ponerme, comprándome a diario algún trapito diferente, que acto seguido dejaba de gustarme.

Llegó el lunes por la mañana, me levanté un par de horas antes para arreglarme el pelo, probarme ropa y maquillarme un poquito.
Pensando en lo que opté por llevar de ropa, en ese entonces me veía divina, hoy día me veo como un pendón verbenero para ir a un trabajo… Opté por un vestido cortito super veraniego con un escote que rozaba la indecencia, claro está que en ese entonces me podía permitir llevar cualquier cosa y estar de muerte.

Aparqué mi coche sin ningún problema, se notaba que ya habían acabado las clases y que no quedaba casi nadie en la universidad y me dirigí a coger el ascensor. Cuando me monté en el ascensor y se cerraba la puerta alguien la volvió a abrir. Era él… guapísimo, despeinado y oliendo de maravilla.

- hola! Buenos días! Que puntualidad…

- si… (babeaba, estaba deseando que llegáramos a la planta, se me estaba haciendo eterno el trayecto en un espacio de un metro…)


- venga sal, espero que vengas con las pilas puestas, tenemos trabajo duro…

- (sonreí con cara de idiota)



Nos fuimos a una clase de informática los dos con cuatro alumnos más y empezó a explicarnos en que iba a consistir nuestro trabajo.
Empezó a distribuir el trabajo y venía mesa por mesa a dar explicaciones y a supervisarnos, eso sería solo el primer día, a partir de entonces nos las apañaríamos solos…
Llegó a mi mesa y se puso detrás de mi, no podía teclear, tenía las manos inmóviles. Sentí su respiración justo por mi cuello, deseaba que se fuera de allí, no era capaz de dar a una tecla sin tener que borrar.


- Pau, tienes alguna duda?

- No no, solo es que me pongo nerviosa si me están mirando mientras hago algo…

No dijo nada, se retiró a la vez que me tocaba un brazo. Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza.

Antes de irnos, debíamos pasarnos por su despacho para dejarle la documentación y por la mañana nos la daría otra vez, así un día tras otro.
Hice tiempo para que se fuera todo el mundo, cuando me aseguré que todo el mundo se había ido fui a su despacho.

- hola está S? vengo a traerle las actas de notas.


- No se acaba de ir ahora mismo, pero puedes dejarlas aquí.

Corrí como una loca por los pasillos para ver si aún podía pillarle, no esperé el ascensor, bajé por las escaleras con tacones incluidos retando a mi falta de costumbre.
A lo lejos le ví… no podía seguir corriendo por si me veía, pero comencé a dar unas zancadas de dos metros hasta que casi me puse a su altura. Al oir pasos se dio la vuelta.

- Ah! Pau, ya has acabado?

- si, ya está, lo he dejado todo en tu despacho a una compañera tuya.

- muy bien! A ver que tal mañana. Los primeros días son los mas duros, luego ya es más fácil ya lo verás.

- Bueno, no ha sido muy difícil, es solo cogerle el truquillo.


Llegamos a su coche, un todo terreno nuevecito, bastante bonito. Ya me gustaba más todavía, adoro los 4X4.

Toque el coche lentamente con los dedos, alabando su buen gusto a la vez que me insinuaba.
Me miró a los ojos y noté como sus pupilas se dilataban, tiempo más tarde supe que se le pasaron por la cabeza todo tipo de pensamientos “impuros” al más puro estilo “lolita”

Estaba orgullosa de haber conseguido esa mirada de deseo. Me sentía un poco “fresca” pero no me importaba, tenía un objetivo y pensaba llevarlo a cabo.

- Bueno, mañana nos vemos- dije con mucha soltura. Me sentía muy segura de mi misma.

Y me di la vuelta recontoneándome sabiendo que él me seguía mirando y que sería incapaz de retirar la mirada hasta que me perdiera de vista.

Los días siguientes transcurrieron con miradas y roces, a veces disimulados a veces no tanto. No sabía lo que me pasaba con él, era como una droga no me cansaba de verle ni de hacerle insinuaciones. Notaba que eso le encantaba, sabía que le ponía.

El mes de julio se me pasó volando, ya estaba acabando mi mes de trabajo. Me dio igual renunciar a irme a la playa con mis amigas, era feliz en Madrid, era feliz con él.

El último día llegó. No sabía como encontrar un momento para estar a solas con él, así que le dije que tenía que hablar con él en privado después de acabar. Me citó en su despacho diciéndome que estaría solo.


- Se puede?

- Adelante. Dime Pau.

- Nada, solo quería agradecerte la oportunidad que me has dado.


- Y que más?... (sabía perfectamente que no era ese el único motivo)

- Y que… nada más solo eso. (ahora o nunca Pau, tira una al cuello). Bueno saber si hay alguna manera de agradecértelo…

- (se levantó sonriendo hacia mi) No te entiendo

Se puso a mi altura y me agarró los dos brazos. Me entraron unas ganas locas de besarle, pero sabía que no podía hacer eso.

- que si puedes hacer algo para agradecérmelo? Jajaaja. Quieres tomar algo? Pero invitas tú.

- Eso está hecho.

Bajamos a coger mi coche que estaba más cerca, nos fuimos a tomar algo por la zona del Bernabeu.
Se le notaba nervioso, mirando a todos los lados. Me dijo que si alguien le veía conmigo podía poner en peligro su puesto de trabajo.

Hablamos durante mucho tiempo de su vida, de lo que quería llegar a ser y conseguir y me dijo algo que me cayó como un jarro de agua fría.
El próximo curso se iría a una universidad privada del norte a dar clases. Le habían ofrecido una oportunidad que no podía rechazar.

Se me bloqueó la cabeza, solo pensaba que en mi último año de clase él no estaría.
Debía hacer algo, no podía dejar pasar la oportunidad de tenerle hoy frente a mi y no hacer algo más que hablar como una cotorra.

Le pregunté que si tanto temía que le vieran con una alumna porque estaba corriendo ese riesgo.
Su respuesta fue de lo más satisfactoria….



Publicado el: lunes, 02 de julio de 2007 18:30 por paugaultier

Comentarios

Anonymous ha opinado:

Pauuuuuuuuuuuu, que te he hecho yo para que me maltrates la ansiedad de esta manera ?????????
Mira una historia en dos entregas está bien, pero más ???? Y dejarme así con esta intrigaaaaaaaaaaaaaaaaa. Mañana más !!! Por favor ( si me vieras, estoy implorando de rodillas... jejeje )

Ps. Por cierto, guapa, me encanta que te haya salido ok lo del yogurín... aprovechalo y exprimelo al máximo, que de esto no se encuentra cada día !!!

uis, que alegría pal cuerpo, eh ???
# julio 2, 2007 20:45

Anonymous ha opinado:

Dina, la Pau nos quiere matar poquico a poco!!!!

ESTO NO SE HACE, CACA!!!! jajajajajaajjajajajajaaj

Madre del amor hermoso, esto parece una historia de Corín Tellado, y lo peor Dina, o que estamos viejas o porqué la historia de Pau nos tiene enganchadas!!! jajajaajajaja

Muy bonito Pau, el relato está muy bien contado, hace que me sienta Pau por un instante y saboree las mieles del deseo!!!!!
Mañana más, nooooooooo?????????????

Será la última entrega?????????????????

Dios, ya no tengo dedos, tengo muñones!!! jajajaajajaja

Besitos Pau, desde el país de las hadas.
Elly
# julio 2, 2007 21:22

Anonymous ha opinado:

HOOOOOLLLLLAAAAA!!!!
que tal chicas? aquí ya teneis la última parte de la saga. Me ha costado mucho acortar y resumir, no quería hacer 35 capítulos....
Espero que os guste, sois unos cieletes!!!!

muchisimos besos.
Luego volveré, ahora tengo que salir de la oficina.
Besitos chicas!
Muuak
# julio 3, 2007 8:09

Anonymous ha opinado:

No puedes dejarnos asi!!!! quiero maaaaasss!!!! no es justo.... mañana sin falta el desenlace si no nos va a dar un sincope con tanto amor sin resolver jajaj

Besitos
# julio 3, 2007 8:09

Anonymous ha opinado:

jejeej como tardé ya voy a por la tercera parte
# julio 3, 2007 11:14
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS