¿eres de los que huyen?

Es curioso que cada persona ve la vida de una manera en función de las experiencias que haya vivido. Quería hacer incapié en el tema de los sentimientos. No sé, hay muchos motivos por los que uno puede renunciar a un dulce:

 

 

 

Hay quién se queda mirando el pastel apesar de que no pueda comerselo porque es diabético, otros prefieren no verlo para evitar pasarlo mal.

Los hay que están a dieta y se conforman con olerlo porque dicen que les consuela, a otros ni se les pasaría por la cabeza acercarse tanto.

Y los hay que prueban un poquito pensando que si no se lo comen entero no pasará nada. 

Por último, están aquellos que ni son diabéticos ni están a dieta y sin embargo tienen miedo de comerse el dulce, dan media vuelta y huyen de su aroma, porque por nada del mundo se permiten sucumbir...

Yo supongo que me incluiría en los que están a dieta y necesitan oler el pastel. La cosa es que me cuesta comprender cómo se puede renunciar de una forma tan radical a un sentimiento

¿Y tú?¿en qué grupo estás y por qué? 

 

Publicado 14 septiembre 06 06:39 por parisiris

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS

Comentarios

# Anonymous Ha opinado el 14 septiembre , 2006 19:02:
Parece ser que todos en alguna medida, y siempre por cautela, no comemos todo lo que queremos, ni abusamos de determinados y suculentos platos, pero sin lugar a dudas los que están mas agusto, por decirlo de alguna manera, son aquellos que no necesitan hacer dieta ni privarse de la comida, comen de todo, cuando quieren y sin que les cause problemas a su organismo, porque no es comer por comer, sino paladear, degustar y hasta satisfacer los sentimientos, pero ellos, los que no engordan comen en realidad con mesura, tienen unos hábitos y no necesitan atracones, sino que disfrutan con pequeños bocados...
jejaejjaejjaejaejjjeja, esta bien hablar de comer sin que nos refiramos a comer...
UN BESO...
# Anonymous Ha opinado el 14 septiembre , 2006 19:12:
yo creo que estoy preparando un plato especial con muchos ingredientes, pero de tal manera que se puedan ir saboreando uno a uno y al mezclarlos estén sabrosos, el olor sea penetrante y quede en la memoria, a la vista sea espectacular y que sea intenso..y. por supuesto esté buenísimoooo...jejeje, veremos el resultado final..

un beso azulado y un abrazo
# Anonymous Ha opinado el 14 septiembre , 2006 21:16:
Yo creo que estoy en el grupo de los que saben que el pastel les va a sentar mal y aun asi lo prueban, y ven que se van a poner malos, pero siguen comiendo pq deja un sabor tan dulce que no le importa seguir.
Soy masoca, no hay otra explicación.
# Anonymous Ha opinado el 15 septiembre , 2006 6:20:
En mi caso lo tengo claro. Yo me arriesgué, y perdí, porque la otra parte (la chica) no se atrevió a dar ese paso conmigo. Era más cómodo no complicarse la vida. Y todavía, un año después, le sigo dando vueltas. ¿Sabes lo duro que es perder a alguien importante por dudas, miedos y otras cosas similares? ¿La impotencia que se siente cuando la otra persona niega lo evidente? ¿Pensar que todo se ha estropeado por intentarlo? No entiendo nada. Las relaciones deberían ser más sencillas de lo que nosotros pensamos. No soy de los que huyen, creo, pero las historias importantes son cosas de dos...
# Anonymous Ha opinado el 16 septiembre , 2006 17:17:
Yo me acerco al pastel hasta el límite en que sólo me queda retirarme o comérmelo. No puedo dar la espalda a una sensación que me hace sentir bien, soy incapaz. Admiro a la gente que lo hace porque se evita de problemas está claro, pero también se quita lo mejor de la vida, las emociones. En realidad nosé cómo pueden hacerlo. Un saludo. ;)
# Anonymous Ha opinado el 17 septiembre , 2006 12:16:
He entrado por casualidad en tu blog y....es increible...al leer tus post he sentido que algo se revolvía en mi interior.
Por momentos he pensado que tú eras mi otro yo (he dudado incluso si esta podía ser mi historia).
Olvídalo...solo quiero que sepas que muchos hemos vivido historias como la tuya y yo, casualmente, he tomado el mismo camino que tú. ¿El correcto? Aún no lo sé...la respuesta nos la traerá el tiempo.
Un beso de una desconocida.
# Anonymous Ha opinado el 18 septiembre , 2006 11:27:
Quería responderle a Helen. Lo de darte la vuelta es sólo una forma de asegurarte el no caer en la tentación. Una vez que te has acercado tanto como tú dices como para que sólo te quede comer o alejarte, lo más fácil es que sigas dadelante, por eso mejor alejarte cuando aún tienes la cabeza fría
# Anonymous Ha opinado el 18 septiembre , 2006 15:35:
yo creo que la vida entera es un pastel...y estamos aquí para comernoslo entero...a grandes bocados...si únicamente nos acercamos a olerlo, vivimos a medias...
Si te equivocas, muy bien, si aciertas, también...
# Anonymous Ha opinado el 18 septiembre , 2006 16:40:
yo????... si te soy sincero... hablando de pasteles y de dulces... te diré la verdad... si está ahí, si se deja comer, si no te va a sentar mal, si nadie vendrá después a reclamar... en fin... entonces cual es la duda no???...

Saborear un dulce sin hacer mal a nadie está ok total, otra cosa distinta es quedarse con un pastel que no es tuyo, aveces igual acaba sentándote mal en la tripita...

en fin

vecino del cuarto, pa lo que gusten...
# Anonymous Ha opinado el 21 septiembre , 2006 18:59:
Yo siento una especie de miedo cuando me acerco al pastel, no sé por qué. Puede que me encante la pinta y el olor de ese dulce y sin embargo siempre me acabo echando atrás. Es algo que siempre me pasa. No sé si es miedo o qué es, pero siempre me alejo. Si en ese momento me preguntas por qué lo hago, te responderé... no lo sé.
# Anonymous Ha opinado el 23 septiembre , 2006 11:56:
Eso te pasa manu porque te da miedo cambiar, arriesgarte, comprometerte, que te decepcionen, decepcionar... no crees? Yo me lo plantearía, porque puede que te estés perdiendo muchas cosas.

Un saludo... ah y... interesante blog Iris. ;)
# Anonymous Ha opinado el 23 septiembre , 2006 16:12:
Bueno yo tenía un pastel al que me quería comer poco a poco y sin darme cuenta cómo, me he despistado y lo he tenido que compartir con otro. Es que algunos pasteles dan para muchos...
Hay que comerse los pasteles y si no, cuidarlos más.
# Anonymous Ha opinado el 23 septiembre , 2006 16:36:
Muchos son los pasteles que se nos antoja comer de esta gran confiteria de la vida, muchos son los que en algun momento te llaman poderosamente la atencion diciendote ¡¡¡¡COMEME !!! es cuando surje la duda....¿tendre que perder el pastel que que ahora tengo?....¿COMO ME DESPEGO DE EL ?.....demaseado golosos, al final igual que cualquier mosca quedaremos pegados a alguno de rica miel.

un goloso con dudas.........
# Anonymous Ha opinado el 24 septiembre , 2006 11:54:
Estoy de acuerdo contigo SIR_SILVER, muy de acuerdo...
# Anonymous Ha opinado el 24 septiembre , 2006 22:16:
Si tenemos nuestro pastel preferido, el de chocolate, el que siempre comemos, y derrepente se nos plantan ante nosotros otros sabores muy apetecibles, es difícil no probarlos, y mucho más dificil aún no acercarse un poquito a apreciar su aroma. El peligro de acercarse está en no poderte controlar y avalanzarte sobre él. El peligro de darte la vuelta sin más sería plantearte durante toda tu vida como sabr´´a la vainilla, es más, recordar que pudiste saberlo y no lo hiciste. Todo es dificil, la cuestión estaría en plantearte hasta que punto te gusta el chocolate, tanto como para renuciar a probar otros sabores? Entonces huye... No tanto como para morirte harto chocolate? Entonces acercaté, aver si de cerca lo averigüas. Suerte!
# Anonymous Ha opinado el 25 septiembre , 2006 10:07:
Pues si yo me acerco tanto al pastel como pa olerlo, aunque estuviera a dieta, no sería capaz luego de retirarme sin probarlo un poquito.
Besotes

¿Qué opinas?

(requerido) 
(opcional)
(requerido) 
(requerido) 
 

Buscar

Ir

Este blog

Etiquetas

Aún no se han creado o usado etiquetas

Sindicación