Chinos: ¿como los coreanos?

Aún recuerdo hace unos años -no tantos-, cuando marcas como Hyundai, Kia o la extinta Daewoo desembarcaban en España con unos productos mediocres, desfasados estética y mecánicamente, pero con unos precios claramente inferiores a los que ofrecía la competencia europea o japonesa.

 

Si la estética y el rendimiento mecánico no importaban mucho -pero sí la economía-, cualquiera de los poquitos modelos de estas marcas -que se exhibían en apenas un puñado de concesionarios y que había que localizar a golpe de “páginas amarillas”-, podía servir a familias con ganas de mejorar su movilidad y calidad de vida.

Algunos amigos me preguntaban por estas marcas sin siquiera saber pronunciar su nombre y me decían: ¿serán buenos? ¿tendrán talleres de reparación? ¿y recambios?

Incluso yo mismo dudé sobre su viabilidad,
pues todos ellos se encontraban a gran distancia tecnológica de sus principales rivales. Sí, los precios eran más bajos, pero no de derribo. La comparación era inevitable: si un equipo de sonido o una televisión de marca coreana costaba un 40 por ciento menos que una japonesa, ¿por qué no ocurría lo mismo con un coche? Era lo lógico ¿no?

La verdad es que estos fabricantes han evolucionado y despuntado de forma espectacular en muy pocos años, todo el mundo conoce las marcas (aunque siguen siendo difíciles de pronunciar sus nombres) y ya no sólo tienen modelos atractivos, también utilizan tecnología moderna y motores Diesel. Sí, Diesel, algo impensable al comienzo de su actividad y que es una realidad. También el diseño ha evolucionado enormemente, se ha ampliado el abanico de modelos a casi todas las categorías del mercado, se han incluido equipamientos modernos y lujosos, más elementos de seguridad... y los precios han subido.

Este es el caso de Kia, que en muy poco tiempo ha pasado de ser una gran desconocida en el mercado a una de las más buscadas. Modelos como el Sorento, Cerato o el Sportage tienen listas de espera en los concesionarios. Una de las claves del éxito reside en el diseño, que no es tan “coreano” (la marca dispone de un centro de diseño en Frankfurt y otro en California), amén de la tecnología (motores Detroit Diesel, asociación con otros fabricantes).

Poco a poco nos va llegando información de lo que la marca tendrá en París. Primero nos sorprendió con un concept sobre el nuevo modelo compacto que llegará a comienzos del próximo año. Al poco tiempo (sólo unos días) nos llegó información sobre la versión de tres puertas. A los tres o cuatro días, sobre la familiar del mismo modelo… al parecer, no son las únicas novedades que presentará la marca en el Salón, aunque no creemos que a estas alturas nos lleguen más datos. Se reservarán un as en la manga para atraer las miradas del público en su propio estand y presentarán más modelos que algunas potentes marcas europeas.

¿Ocurrirá lo mismo con los “chinos” dentro de unos años?


Publicado 26 septiembre 06 12:10 por Redaccion

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Comentarios

# Anonymous Ha opinado el 27 septiembre , 2006 14:54:
La penetración del producto chino en Occidente será, desde mi punto de vista, algo diferente a como fue la de los coches japoneses y los coreanos.

En cierto modo, tengo la impresión de que con los coches nos pasa un poco lo mismo que con las personas que vienen de esos países, que a la mayoría nos cuesta distinguirlos unos de otros, al menos al principio. Sin embargo, es bien sabido que un ciudadano chino no tiene nada que ver con un japonés, ni éste con un coreano o un vietnamita, de la misma forma que los españoles somos diferentes a los italianos o los franceses.

Como no soy economista, sólo puedo opinar en función de mis prejuicios. Y éstos me dicen que la filosofía de los fabricantes japoneses fue en su día la de copiar los originales para mejorarlos. Los coreanos, si no me equivoco, compraban tecnología en desuso y la adaptaban lo suficiente para que se notara poco lo menos posible. Los chinos, en cambio, tienen la tendencia de copiar a destajo sólo para hacer más barato, casi diría que sin escrúpulos.

Obviamente, harán lo posible para adaptar su producto a las exigencias "occidentales" pero para ello, aparte de un precio asequible, también habrían de dotar a sus coches de una tecnología a la que no puede accederse simplemente con la mano de obra barata. Lo curioso es que pienso que serán los fabricantes extrangeros los que les proporcionarán las herramientas necesarias. Marcas como BMW, Volkswagen o las de PSA llevan años fabricando allí, de modo que no tendría que extrañarnos demasiado que a medio plazo pudiéramos comprar un BMW 335Cd Made in China y copias más o menos descaradas de éste a mitad de precio.

En definitiva, creo que sí, que acabarán colándonos sus coches. Y creo que lo conseguirán porque al final lo que llama la atención es que te puedas gastar mucho menos por algo que parece mucho más. Y si no, preguntad por un Rolex en el mercadillo de Shanghai. Claro que, si un reloj se te rompe en un momento inesperado, al menos no lleva a tu familia dentro.

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