Un salón no es lo que era

Ahí va una historia en plan abuelo -abuela- Cebolleta. Cuando yo empecé en esto, allá por 1989, un salón del automóvil era todo un acontecimiento que concentraba en apenas dos días -las "jornadas de prensa" - a medios de comunicación, periodistas, marcas, responsables de Relaciones Públicas y algún que otro curioso que lograba colarse en tan selecto ambiente. Y era todo en plan "real", es decir, analógico. Las carpetas de prensa correspondientes a cada marca eran gruesos dosieres en papel con sus correspondientes fotos -también en papel- y pesaban lo suyo.

 

Aún no había CDs ni fotos digitales ni por supuesto Internet, aún reducida a entes universitarios y militares. Eso era una feria de las de verdad. Y, claro, los "feriantes" tenían que atraer a los "mensajeros" (nosotros, los periodistas), venderles sus productos en pocos minutos y conseguir impactarlos con sus novedades de modo que, llegados a sus respectivas redacciones, lucharan por dar a esa marca y no a otra un lugar de privilegio en las veinte o treinta páginas que por entonces podían dedicarse a un salón.

Los periodistas recorrían a paso ligero la moqueta de París o de Frankfurt o de Ginebra o de Detroit o de Barcelona -las convocatorias siguen siendo las mismas y aun se han añadido algunas otras- con pesadas bolsas repletas de esos mamotretos de papel (en muchas ocasiones ni siquiera en español) y acababan con dolor de brazos, de espalda, de riñones... Eran famosos -y lo siguen siendo, a pesar de la revolución tecnológica- los carritos proporcionados por Seat o Renault para facilitar el traslado de tanta ciencia en formato de celulosa.

Los fotógrafos se vencían por el peso de sus maletones hasta arriba de objetivos y carretes y, en algún descanso, se enzarzaban en inacabables conversaciones sobre si es mejor Canon o Nikon.

En los estands de las marcas más potentes del mercado siempre había alguna sorpresa 90-60-90 y aún circulan por algunas redacciones de esta casa fotos de tal o cual periodista sonriente -y un poco nervioso- junto a Claudia Schiffer, Naomi Campbell y algunos bellezones igual de tremendos aunque no tan conocidos por estos pagos. Las chicas de Fiat siempre han causado asombro, como su "espaguetada" a mediodía, apenas disfrutada como se merecía -tiempo, siempre nos falta el tiempo- pero ya convertida en una de las tradiciones que se siguen repitiendo.

En aquellos días, las marcas guardaban celosamente todas sus apuestas, que no mostraban hasta el momento mismo de la rueda de prensa, cuando ya el supercargo de turno había hablado de cifras, de proyectos, de lanzamientos... Entonces se levantaba la lona y.... ¡tachán! Los flashes de cientos de fotógrafos venidos de todo el mundo se lanzaban a devorar la imagen.

Conseguidas fotos e informaciones, las bandadas de periodistas se aglomeraban en el aeropuerto para atrapar sus vuelos y llegar al cierre de sus respectivas publicaciones. Las radios lo podían dar antes, pero en la radio no se ven los coches; también acudían cámaras de TV, casi siempre alemanas, americanas o japonesas, pero para los españoles no eran una amenaza, porque en este país la verdadera batalla siempre se ha librado en el papel.

Aún queda algo de todo eso, pero muy matizado. Afortunadamente para nuestra salud, la revolución digital ha aligerado nuestras bolsas y ahora no tenemos que recoger toneladas de papel, casi ya ni CDs, porque -y ése es otro de los cambios- las marcas van liberando en sus webs de prensa todo el material textual y gráfico de los modelos que llevarán al salón. Aún dejan alguna sorpresilla para el final, pero han aprendido que, si van dando la información poco a poco en las semanas previas, consiguen dar a sus creaciones mayor protagonismo -más páginas, mayor cobertura- que cuando llega el día del salón y tienen que compartir páginas con sus competidores.

Al filo de esta actualidad, en Autopista.es llevamos semanas ofreciéndoos cada novedad que surge, con todos los datos que recabamos y las ultimísimas fotos que podemos conseguir. Además, para que os divirtáis leyendo y disfrutéis de este camino que lleva a la primera muestra de novedades del curso 2006-2007, el bienal Salón de París, os invitamos a realizar un recorrido temático y empezar a conocer con nosotros, los deportivos más emocionantes, los más originales concepts, los todo terrenos que se están adueñando del mercado y esos modelos que, apenas cerrado París, podrás comprarte este otoño.

Esta semana calentamos motores y comentaremos con vosotros -sí, esperamos vuestras opiniones- todo lo que ya ha ido surgiendo. El jueves a primera hora aterrizaremos en la Ciudad de la Luz para haceros llegar todo lo que aún quede por saber y -eso será en este blog- os meteremos virtualmente en las tripas, pasillos y bambalinas de ese gran escenario para que conozcáis cada anécdota, chascarrillo, rumor.... todo lo que se cuece tras la vanguardia de la industria más poderosa del planeta, la más sofisticada, la más deslumbrante.

Otra cosa que ha cambiado: en los estands ahora hay tb bellezas masculinas. Debe de ser por el número creciente de mujeres en el periodismo del motor (¿o será la cuota gay???????)

Publicado 25 septiembre 06 05:25 por Redaccion

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Comentarios

# Anonymous Ha opinado el 26 septiembre , 2006 7:40:
Completamente de acuerdo contigo, pero es que los tiempos han cambiado de forma espectacular.
Recuerdo mis primeros salones en los años 80. Eran todo un acontecimiento para mí. El hecho de viajar tres días fuera de España, como mínimo, ya suponía un plus de emoción, pues no era frecuente para mi salir tantos días de la redacción, y menos al extranjero.

Todos viajábamos unidos en un sólo grupo, no como ahora, que cada uno va por libre y se presenta cuando le parece. Incluso buscábamos la información en pequeños grupos -pues aquello de los idiomas era un rato complicado-. Te pegabas al compañero y decías "The same for me, please", para recoger la voluminosa carpeta de prensa, escrita en courier 10 de Olivetti eléctrica, con sus fotos en papel. Si tenías suerte, podías encontrar diapos en las carpetas de las marcas más vanguardistas, pero ni CDs ni DVDs ni páginas web ni cámaras de fotos digitales... ni siquiera ordenadores portátiles. Sólo un compañero nuestro, bastante potentado, disponía de un ordenador portable, que no portátil (pesaba alrededor de 7 kg y no disponía de disco duro, ni por supuesto de Windows, Word...)

En aquél momento, el mayor problema consistía en hacer las fotos lo más rápido posible para poder acercarte al aeropuerto y conseguir que un piloto las transportara a Madrid. Alguien de la redacción las recogería en el propio aeropuerto y las llevaría a la agencia EFE para su revelado.

Ahora las cosas son bien distintas y la "pelea" consiste en conseguir una línea de red o teléfono para poder enviar las cosas en tiempo real por Internet. ¡Qué cosas!
# Anonymous Ha opinado el 12 octubre , 2006 16:09:
No soy periodista,solo puedo opinar como aficionado o tipo consumidor/medio.Acudi este año al salon de Madrid y me decepciono por completo,de salon presentacion de novedades habia mas bien poco,no era mas que un concesionario multimarca pero en grande,solo habia vendedores como locos por venderte lo que fuese,ninguna novedad autentica,solo mogollon de automoviles de todo tipo listos para la venta,una verguenza,somos un pais de boinas,a quien le interesa la tecnica,su historia,su desarrollo...,Igualito que en el salon de Frankfurt,aficionados reales,gente interesada en el automovil,no en la posesion de uno.

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