¡Hombre! Ya sabíamos lo
que quería la patronal, despidos más baratos y utilizar a los trabajadores, como los pañuelos de papel, usar y tirar. Pero han dado tanto bombo y platillo a la
dichosa reforma laboral, que se había pensado que algo útil se iban a sacar de
la manga. Pero no, lo único ventajoso y bueno, por otro lado habría que
estudiarlo, es que se acabarán las ventajas de unos trabajadores con otros. A todos
los podrán despedir con los mismos días, sean o no fijos, discontinuos o como
les quieran llamar en los contratos basura que tenemos en España.
Se acabará con las sonrisitas y miradas picaronas de los
trabajadores antiguos de las empresas, y que muchos de los trabajadores
suplentes o eventuales, hemos tenido que aguantar una y otra vez. Ya no habrá
esas conversaciones en las cuales te dicen, “bueno, si la empresa cerrara yo me
iría con 45 días por año trabajado, yo soy fijo…” y que tú te has tenido que
tragar contrato tras contrato basura. Eso es lo único bueno que tiene está
reforma, por lo demás ¿dónde están las reformas que cambiarán el panorama laboral español?
Lo único que se conseguirá, y puede que eso sea lo que el
gobierno, tanto Central como Comunitario quieran, seguir con la poca
estabilidad laboral. Somos muchos los que hemos estado desde hace muchos años,
con contratos de meses. Con el miedo en el cuerpo de que no te renueven la
mierda de contrato. Con las sensación de
inutilidad, y perdiendo la poca confianza en ti misma. Mirando e intentando
comprender que haces tú mal en comparación con los otros trabajadores que están
en las empresas donde has trabajado, y siguen en ellas. Preguntándote una y otra vez, ¿por qué yo no
consigo un trabajo fijo y estable?
Está reforma laboral es bastante buena para la patronal. Los
trabajadores somos al fin de cuenta, esa mano de obra, perdedora que ni con
sindicatos ni nada por el estilo, conseguimos nada bueno. Somos muchos y como
se dice en algunas ocasiones, unos saldrán ganando y otros, nos tendremos que aguantar con lo que nos den.
O lo que es peor, tendremos que malvivir, gracias a las limosnas.
Estamos llegando a una época DARWINISTA, o sea, saldrá
adelante el que mejor preparado este o más suerte tenga.