La teoría de la conspiración.
Cada dos por tres salen a la luz pública conspiraciones de cualquier tipo, unas simpáticas otras horrorosas. La última es del tipo horroroso. Por lo menos para las personas que hemos tenido demasiadas personas cercanas con dicha enfermedad. La gran mayoría de estas personas han fallecido, ya que o no había aún tratamiento o lo habían descubierto demasiado tarde. Me refiero al CÁNCER.
En mí familia han fallecido varios, ya que hemos tenido la mala suerte, porque es mala suerte, que se lo detectaron, según los médicos, tarde.
Durante años, han ido falleciendo miles de ciudadanos “opacos”. Ciudadanos que no salían ni salen en los medios de comunicación. Ningún medio televisivo va a las puertas de los hospitales a preguntar por ellos, ni a darles el más mínimo apoyo o ánimo.
A partir de tener famosillos la enfermedad, es cuando empiezan a salir a la luz pública la lucha que tienen estos enfermos. Salen entonces ciertos hospitales, tanto del propio país como americanos, en los cuales, los famosillos tienen la ventaja de poder ir a curarse. Porque tienen el dinero suficiente para poder intentar parar la enfermedad en sitios avanzados y con la tecnología más puntera.
Otros, muchos de estos ciudadanos “opacos” sufren la enfermedad sin tantos medios. Es verdad que aquí en España, desde hace unos años, la seguridad social, vela más por las personas que sufren esta enfermedad. Pero aún así, hay ocasiones que te da dolor de cabeza, ver como los politiquillos, famosillos y demás animales especiales, tienen la ventaja de poder realizarse revisiones anuales. Cosa que las personas “opacas” no podemos realizarlas, ya que no tenemos el dinero necesario para poder pagarnos un servicio médico privado.
Pero mientras los ciudadanos “opacos” han estado muriéndose o enfermando de CÁNCER, de cualquiera de los tipos que hay, no ha habido problema ninguno. Somos meros seres, que solo debemos estar aquí y ahora para darle el apoyo al político de turno. Y si a este político le gusta más un micro que a un cantante, pues debemos de escuchar toda clase de tonterías y chorradas, que nos hacen pensar que habremos hecho para merecer esto.
Si Chávez ve un complot en que algunos de los dirigentes políticos de Latinoamérica tengan o hayan sufrido CÁNCER, ¿qué podemos pensar el ciudadano “opaco” de cualquier parte del mundo? Nosotros, los ciudadanos “opacos” debemos de padecer cualquier enfermedad o catástrofe sin la más mínima queja, nosotros somos prescindibles. Si uno se muere, hay siete para reemplazarlo. Pero un gran estadista, un gran político o un gran dictador, son más difíciles de reemplazar. Y si estos grandes estadistas, políticos o dictadores, son de izquierda y además latinoamericanos, ya no hablemos.
Si algunos piensan en conspiraciones en contra de ellos y de sus amigos “del círculo del poder”, ¿porqué no piensan también en los millones de personas que mueren al año de esta enfermedad, en cualquier parte del mundo, sin poder tener tratamiento, ya que no tienen la fortuna que ellos tienen, tanto de dinero como de poder?