Siguiendo con cada uno de mis pasos...
Durante un largo período de tiempo me he visto condicionada en tratar de no escribir en el blog palabras que puedan perjudicar mi estado actual, siempre siendo manipulada por lo que dirán o harán, pero es de cobardes optar por esa actitud, puesto que este es un blog que reina la verdad, dejando a un lado la hipocresía y la falsedad, basándome únicamente por lo que dice mi corazón que domina sin lugar alguna a mi mente y como quiero volver a tomar el rol anterior, aquel rol que tenía en otro blog del cual me mudé por emprender un nuevo camino, ha sido hora de volver a los inicios de lo quera mi pasado blog y seguir hacia delante con ada uno de mis pasos, sean equívocos o certeros... sean como sean... seguir con cada uno de mis pasos que llegarán a un único fin.
Hace cuestión de un par de semanas hubo una reunión con la madre de mi pareja, es decir, con mi suegra. La que tomó la decisión de hablar fui yo porque quería dar por zanjado un tema que se arrastraba y persigue a cada uno de nosotros. Desde mi más profunda serenidad opté por esa decisión, que todo hay que decirlo, fue sin pensarlo ni quererlo... simplemente lo decidí para acabar con las habladurías y poner punto y final a un juego que hace meses que mi pareja y yo dejemos de jugar.
No fui con la idea de reconciliarme con la madre de mi pareja, porque nunca hubo una pelea entre las dos, es más, cuando hubo aquel enganche hace cuestión de 1 año y medio, ella y yo nos pedimos disculpas mutuamente, aunque media humanidad se negó y se niega hoy en día en entender que nos pedimos disculpas hace 1 año y medio, por lo tanto, ni la una ni la otra debía de reconciliarse, puesto que no era necesario.
Fui tranquila... pensé que me iba a afectar ese encuentro y que los días previos estaría descompuesta (sí, cuando ocurre algo en mi vida de ese calibre tengo pase vips al wc), pero fue justo al contrario como pensé que sería... relajada, con las ideas bien claras y sin ánimo de comenzar una guerra en la cual hace tiempo que ando jubilada de guerras... así que así fui, relajada y serena, relajada y tranquila, con la conciencia tranquila y sin miedo a nada. Quien lo pasó mal fue mi pareja, él andaba nervioso en los días previos y en el mismo días... era un momento clave e importante en su vida y temía que cualquier tipo de comentario nos afectara a las dos. Es la persona que más ha sufrido en todo esto, porque es el único que se le ha juzgado sin dejarle hablar ni defenderse (yo me incluyo pero no necesito de defensa para saber que no fuimos culpables de la batalla de dos).
¿Cómo fue? Bien. Primero se habló de cómo le iba la vida a la madre de mi pareja... se habló de la boda y finalmente de lo que afectaba, esos comentarios impartidos a diestro y siniestro. No hubo réplicas ni defensas de nuestros papeles en todo lo que ocurrió, porque tanto ellla como yo, sabíamos que el asunto fue de dos personas que involucraron a todo cristo en una situación que era solamente de dos y no de todos. Es cierto y siempre he reconocido que no debería de haber dicho según que cosas, que quizás hubiera optado más por actuar que por hablar y que mis palabras no eran las adecuadas cuando por aquel entonces me enganchaba con los hermanos de mi pareja (más con uno de ellos, aunque él sabe que tuve motivos y que podría haber hecho mucho daño si hubiera querido enseñando todas y cada unas de aquellas palabras que invertieron en unas conversaciones), pero opté por atacar con mis palabras y no defender, simplemente me hinché a insultar sin dar opción a que conocieran el porqué de mi ataque y de la ira que conllevaba cada una de las palabras invertidas en quella batalla pasada y acabada que no hubo ni ganadores ni perdedores... Me equivoqué, lo sé... opté por un mal camino que desencadenó un juicio contra mi persona que me sentención, pero y qué? No puedo hacer nada de lo que ocurrió en el pasado, no puedo cambiar ninguna palabra de las que dije ni tampoco cambiar las que dijeron de míl.. simplemente seguir hacia delante, reconociendo en qué me equivoqué aunque no sé si alguna vez escucharé lo mismo por parte de ellos... aunque como he dicho actualmente, quien m importa como primera opción a solucionar esta situación, es la madre de mi pareja y los demás, después.
¿Por qué opté por que no hubiera nadie en esa conversación, solo mi pareja, su madre y yo? Porque las cosas se hacen poco a poco, dándole tiempo al tiempo y poniendo las cosas en su sitio. No me interesan los grandes golpes de un hachazo... si no dando ligeras pinceladas en esta historia que debe y tiene que acabar.
Lógicamente que iremos a hablar con los demás, pero como bien he dicho, se irá a hablar de la misma manera que con que fui con mi suegra, sin ideas de reconciliaciones, simplemente a zanjar el tema. Nosotros damos los pasos hacia delante... ahora la cuestión es si siguen o se vive del pasado.