Cuando las verdades ofenden

¿Te deben de ofender?
No te fies...

ni de las bragas que llevas puestas.

Es curioso que en el periodo relativamente corto que llevo en mi empresa, te des cuenta de que esto es una batalla que hay que ir a por todas para ganarla. Llevo trabajando para el Corte Inglés 1 año y pico, poco, muy poco pero probablemente me haya llevado una serie de ventajas que para un gran número de compañeros lo consideran una lamida de culo y para una minoría, una cabrona que me parto los cuernos por mi puesto (según se mire y depende de con que ojos se me mira de un modo u otro). El caso es que la verdadera protagonista de esta historia, que soy yo, su verdaderas razones no es por ser una lameculos o una cabrona del trabajo, simplemente porque soy inconformista y siempre busco algo más de lo que hago.

Entré en un centro levantado en un barrio pobre (¿a quien se le ocurre levantar una empresa de esa categoría en un barrio que el porcentaje más alto es el del paro?), el caso es que los ingresos son una mierda, está claro. El Corte Inglés no se marca de tener unos precios "modestos" para un barrio que busca las gangas para poder subsistir y  menos aún, con el dueño de una empresa que busca el dinero de forma compulsiva, pero bueno, qué mas da si gana una miseria si es dueño de otro que está en Pedralbes? El caso, es que en concreto mi departamento (aunque todos los demás también flojean), se estaba iendo a tomar por culo, tanto que ha habido momentos en que sentíamos que nos ibamos a la calle como no consiguieramos levantarlo.

Comencé como todo el mundo, 1 mes aprendiendo con mi compañera, aunque eso de aprender... dejémoslo en que me llevé ostias por todos lados para enterarme del funcionamiento y el método que se seguía para trabajar en ese departamento, pero ese corto mes, fue lo que mi jefe decidió dejarme sola, asi que mi compañera va a un turno y yo a otro (típicas directrices de esta empresa). A las dos semanas de empezar ya se me comentó en que ya sabía desenvolverme y que se me dejaría sola (desgraciaica de mí por ser tan rápida para desenvolverme...), el caso, es que así fue. Sola. Sola ante el peligro. Todo cambió cuando se me hizo plantilla fija de la empresa. ¿Porqué? Porque me hice fija de una manera "curiosa". Esta empresa rara vez te hacen fija y cuando lo hacen, ganas una estabilidad acojonante (yo la necesitaba para poder hipotecarme para la boda), el caso es que por sus "normas", si consigues ser plantilla fija, la norma estipula que tienes 2 renovaciones de contrato y al final de la última o te quedas en la empresa o te vas a la puta calle. Yo tuve la primera pero la segunda vino al mes de la primera renovación, en el día de los santos inocentes, saliendose de los patrones y haciéndome fija. El caso es que todo cambió. Las noticias vuelan como la pólvora y al día siguiente  algunos compañeros cambiaron su actitud, royo "zorra, te voy a joder la vida".

Pero mi lema era "antes de que me vaya yo, te largas tú". Funciona, para qué engañarnos? Una se siente muy machote con ese lema y considera que puede con todo. Pero ahora hay un asunto que por fin he solventado. Estoy haciendo un gran favor a mi jefe, un favor que a mí no me gusta. El caso es que falta personal en el cual no se tiene intención de contratar y necesitan que los departamento sigan hacia delante, se cubran esas plazas con trabajadores de la plantilla para evitar contratar a personal. Hubo una temporada (casi me desquicio mentalmente) en el que tuve que estar en mi departamento y otro al mismo tiempo y con el royo de tener a mi compañera de vacaciones. El caso es que soy algo influenciable, y las comidillas comenzaron a circular. Alguna excepción me decía que confiara en mi encargado, pero el 90% me taladraban la cabeza de que me esta engañando, que no obtendré nada a cambio, que me llevaré un gran chasco y me haran daño. El caso es que esas comidillas me reconcomían por dentro... Me era insoportable hacerme a la idea de que me estoy machacando por esa empresa, que estoy haciendo un favor a mi encargado, todo para acabar no recibiendo nada a cambio, así que ya me rondaba la idea de comenzar a mirarme algún puesto en algún centro de dietética o parafarmacia y quería meditar esa idea en mis vacaciones, pero todo tenía que ser decidiéndolo si mantenía una conversación con él y ver su reacción.

Así ha sido... he hablado y se acabaron mis dudas. Recibiré algo, está claro, aunque para los ojos de los demás, no será por hacer más horas que un negro (sin ofender), sinó por gilipuertas que no aprecian el esfuerzo o encabronamiento de una persona, que trabaja e intenta marcarse metas para acto seguido buscarse otra y otra y otra.

Como dice mi encargado "yo estoy donde estoy porque he respondido y los demás, siguen haciendo la misma mierda de siempre, cobrando lo mismo y sin opciones de nada".

Ver, oir y callar. Ver, oir y hacer.

Publicado el: martes, 07 de agosto de 2007 18:29 por Lea1983

Comentarios

Raúl. ha opinado:

Hola, me encantan las personas copmo tu, eso sucede en todo el mundo..solo salen adelante los que se proponen hacerlo, soy un peruano que estará llegando por estudios de dos meses a la U. de Alcalá en Octubre y me recomendaron El Corte Inglés para compras diversas, en internet no he visto otra tienda de almacenes. Me podrías decir donde podría adquirir laptops, cámaras digitales o filamdoras a buen precio...

# agosto 7, 2007 20:10
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