Renovación de una vida
¿Cuántas veces hemos querido renovar nuestra vida como de si una prenda se tratase? Miles de ocasiones cerramos nuestros ojos imaginando la fortaleza con la que deberíamos de poseer para dar los pasos necesarios para seguir caminando y cómo hacemos de nuestra vida, algo soñado y deseado por nosotros mismos.
Como es habitual en mi vida, ha llegado el momento de volver a renovar mi vestuario de sentimientos y transformar a esta mujer.
La primera vez que decidí hacerlo fue a los 14 años que sin pensármelo pasé una maquina por mi entonces larga melena. Era el momento en que decidí romper con los fantasmas de mi pasado y enfrentarme a esa adolescente llena de fuerza para luchar contra ellos.
A la edad de 16 años decidí renovarme cuando finalizó mi relación con mi primer amor consumado. Sin evaluar si era la opción más adecuada o no, decidí plasmar sobre mi piel uno de mis personajes fantásticos en mi niñez; un pegaso que representaba la libertad que sentía al darme cuenta que la finalización de esa relación daba lugar a una nueva etapa en mi vida. Un tatuaje que representaba cómo me valoraba yo en ese momento y que era libre de hacer mi vida a mi antojo sin seguir unos patrones marcados por aquella relación.
A los 22 años decidí abandonar mi carrera. Nunca y digo, nunca me arrepentiré de aquella decisión puesto que gracias a ello, sigo aquí, luchando por lo que soy y lo que represento. Dejar la carrera y volver junto a las personas que amo, volver a mi ciudad me condujo a darle sentido a mi vida y superar aquella depresión que me conducía a dar por perdida mi existencia.
Es la terapia que he seguido durante toda mi vida para seguir hacia delante, valorando cada paso que doy, cada milímetro de mi ser y amarme por que si no lo hago yo, no lo hace absolutamente nadie. Renuevo mi vida para seguir con paso firme sin fantasmas que me envuelvan. Renuevo mi vida por que me siento merecedora de admirar mi existencia, de admirarme como mujer, como persona... Para admirar mi fortaleza.
Y ahora a mis casi 24 años toca hacerlo de nuevo.