Intercambio de parejas
Es curioso cómo funciona la ida, cómo funciona cualquier tipo de acto en según que personas y qué de vueltas puede dar la vida con un simple gesto.
Hay diferentes tipos de versiones a la hora de poner en práctica el intercambio de pareja. Los hay que lo hacen por puro placer, deseo, morbo... desencadenando más ansias por seguir practicando dicha práctica. Luego está los que matan la relación se finaliza su historia de amor, porque todo hay que decirlo, hay que estar preparado para enfrentarse a ese acto.
Muchas personas se engañan a sí mismos, creyéndose que contra más practiquen algunas prácticas no habituales en parejas, más liberales son... ¿pero mentalmente está preparadas para ello?
Hay que estar muy concienciado de lo que va a ocurrir, de lo que puede desencadenar y de lo que puede conllevar, pero estamos ciegos... nos sentimos más "modernos", más liberales y en miles de ocasiones lo único que desencadena es nuestro sentimiento de inferioridad: pareja que lo practica, pareja que rompe por sentimiento de inferioridad, es decir, celos.
De un principio nos basamos en que hay varios desencadenantes: sigues practicándolo por puro placer o finaliza tu relación, pero que se iba a imaginar que hay una tercera opción? Al menos yo no la he tenido nunca en cuenta, hasta que me lo contaron...
Un matrimonio que no pasaba por su mejor etapa sexual, monotonía, aburrimiento, poca motivación... en el cula peligraba su relación sentimental, nunca hay que olvidar que una pareja funciona mediante el sentimiento per al mismo tiempo, mediante el sexo. Si uno falla, falla lo demás. El caso es que su relación peligraba y se propusieron algo; un intercambio de parejas.
Había una norma y es que después de finalizar cada uno su experiencia, no dirían bajo ninguna circunstancia, qué habían sentido, qué habían experimentado y cómo lo habían vivido. Y eso es lo que hicieron.

Fueron a un local de intercambio, locales muy frecuentes en ciudades tan Cosmopolitan como Barcelona. Allí conocieron a una pareja en el cual charlaron y finalmente hicieorn lo que se habían pactado; hacer el intercambio sin hablar de lo sucedido.
Salieron del local una vez concluido el juego y sin mediar palabra, se abrazaron, lloraron y se besaron con toda la pasión que había al principio de aquella relación. Ni el uno ni el otro contaron cómo lo habían sentido. No querían saber nada. No querían detalles. No querían sufrir.
No volvieron a repetir aquella experiencia ya que no era necesario puesto que con ellos dos, ya era suficiente.