A veces ocurre que cuanto mayores son las expectativas que se tienen ante un acontecimiento, luego la realidad suele defraudar al espectador. Exactamente eso es lo que ha ocurrido hoy en la carrera de Japón, en la que se esperaba con una gran expectación lo que debería de ser sin duda una reacción importante y contundente por parte de los pilotos del equipo italiano, la última ocasión en donde tenían que haberlo dado absolutamente todo y aún un poco más para que pudieran lograr sus objetivos de victoria en ésta temporada. No, no lo han hecho y con ello nos han defraudado a algunos que todavía confiábamos algo en su capacidad. Es cierto que no lo han hecho y lo que es mucho peor, es que no lo han querido hacer limitándose a dar vuelta tras vuelta muy por detrás del coche gris del inglés y sin atacarle ni acercarse a él, ni atosigarle, ni ponerle nervioso en ningún momento, lo han dejado libre como a un pajarillo para que pudiese hacer lo que mejor le viniera en gana y si ayer, éste se aseguró de conseguir la importantísima primera posición para la parrilla de salida de carrera, hoy se ha permitido hacer su carrera favorita, el tipo de carreras que a él más le gusta y a las que sabe sacarles todo partido liderándolas desde el principio al final y sin absolutamente nadie que le pueda incordiar, vamos, exactamente igual como hacía en la GP2 aprovechando bien su mucho mejor preparado coche que era más competitivo que el de cualquiera de sus rivales. Bravo por Ferrari, lo han clavado (pero al revés).
Salir el primero con la pista libre de obstáculos y empujar a tope durante todo el rato es lo que le gusta al por segunda vez casi campeón inglés (aunque ésta vez lo tiene más fácil pues éste año Fernando no tiene una máquina que les pueda preocupar). Lo ha bordado ante la incomprensible y total apatía y conformismo de sus "rivales" (hoy mas bien colaboradores junto al escudero Kovalainen) de los coches rojos, imponiéndose ante todos desde el mismo momento de la salida y apretando siempre al máximo durante toda la carrera, lo mismo que también ha estado haciendo nuestro estimado Fernando Alonso pero con la enorme diferencia de pilotar un coche muy inferior al McLaren-Mercedes inglés o a los fantásticos Ferraris italianos, pero increíblemente haciendo volar durante toda la prueba a su R28 igualando e incluso superando a veces el ritmo de los Ferraris durante toda la prueba. ¡Magistral Fernando!, ¡qué tío!.
Excelente la actuación de Fernando, ha estado mucho más que de sobresaliente. Ha dado toda una lección de pundonor y de pilotaje sobre la pista... Se ha visto.
Al final el inglés ha mantenido su primer puesto durante toda la carrera y el español también lo ha conseguido con su cuarto puesto conseguido ayer para la parrilla. Eso ha sido (por desgracia) lo más destacable que podemos decir de una carrera en la que la táctica de los chicos de Maranello se ha reducido simplemente… a esperar sentados a que tuviese un fallo su rival, o alguna equivocación…. ¡Lamentable!, ¡muy lamentable! y una demasiado triste y paupérrima estrategia para un gran equipo como lo es Ferrari pues, si es eso todo lo que tienen que ofrecer…. Mal lo vemos. En Ferrari han tirado la toalla. Si alguien que yo me sé levantara la cabeza..... ¡Enfín!.
Esos siete puntos de diferencia que LuisJaime tiene ya sobre Felipiño y junto con los ánimos y la escasa ilusión que se visualizan ahora mismo en los (aguerridos) pilotos de Ferrari, son una carga demasiado importante y de mucho peso para poderse enjugar de ninguna manera razonable en el último circuito que queda para finalizar la temporada, a menos que ocurriese algún imponderable en Brasil, pero eso sería como confiar solo en un milagro, así que al parecer…. el pescado está vendido.
De Kova no voy a hablar, pobrecito, bastante tiene ya el solo. Y de Kúbica si que hay que decir que lo siento mucho por él y por la poca ayuda de efectivos que ha tenido últimamente por parte de su equipo (precisamente los que querían fichar a Alonso para el próximo año, pero de saldo), ¡Una verdadera pena!.
Nos vemos en la próxima, un saludo de Retama.