Amigos: En éstos momentos estamos estrenando una nueva temporada para la F1. Tenemos muchos recuerdos de la pasada edición del Campeonato todavía vivos en nuestras retinas y algunos de esos momentos los conservaremos en nuestros recuerdos. Cada uno de nosotros habrá visto una misma situación ocurrida en las pistas o fuera de ellas, bajo su particular enfoque y según sus propias motivaciones. Pero de lo que yo no tengo ninguna duda es de que hemos cerrado la puerta de la Temporada 2007 quedándonos con la impresión de haber vivido todo un mundo de F1 verdaderamente especial y esperemos que irrepetible, dadas todas las circunstancias y acontecimientos "extradeportivos" que han involucrado muy directamente a la pura competición durante todo éste largo año lleno de murmuraciones, disputas, desencuentros, falsas declaraciones, gran cantidad de especulaciones, acusaciones, juicios ..., etc., que han conseguido en conjunto hacerle daño a la imágen de lo que tiene que ser la Competición Automovilística al más alto nivel y relegar la verdadera competición a un triste segundo plano.
Ahora se abre ante nosotros, limpio, libre y emocionante, un nuevo capítulo para la Competición. Estrenamos un año nuevo y con él comienza una nueva temporada. Las barajas de los distintos equipos tienen, prácticamente todas ellas, sus cartas bien ordenadas y los jugadores están listos para comenzar la partida.
Confiemos todos (y esperemos que así sea) en que el 2008 nos depare un Campeonato de F1 digno de poder llamarse Deporte con mayúscula, y que venga cargado con todas las emociones e incertidumbres puramente deportivas que como tal Deporte debe de tener para nuestro disfrute y apasionamiento general. Y que en ésta ocasión lo extradeportivo sea precísamente lo que se quede sólo en pura anécdota y no al contrario.