El rastro del asesino en un cabello
Según Thure Cerling, bioquímico y experto en el desarrollo de las últimas técnicas forenses, todo lo que comemos y bebemos queda registrado en nuestro pelo. Basándose en esta evidencia científica ha creado un sistema por el que se puede averiguar el lugar dónde ha estado un sospechoso de un crimen, o su víctima, analizando los rastros de agua que se acumulan en su cabello. Increíble, ¿verdad?
Si tenemos en cuenta que en cada parte del mundo la composición del agua es diferente, el tipo de isótopos -variaciones de átomos- de este compuesto que se acumulan en nuestro organisno son también diferentes, en función del sitio donde hayamos estado e ingerido agua. Por tanto, analizando un simple cabello de una persona y los isótopos de hidrógeno y oxígeno (los dos elementos que componen en agua) que en ese cabello hay, se puede averiguar donde esta persona ha estado recientemente. Siempre y cuando se conozca qué composición de isótopos hay en el agua del lugar en concreto. En esto exactamente consiste el nuevo método forense que ya se está utilizando en Estados Unidos, país en el que se ha realizado un análisis isotópico del agua en función del lugar del país de donde sea el agua.
La revista Proceedins of the National Academy of Sciences (PNAS) publica el resultado de este estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Utah, a cuyo frente están Cerling y su colega Jim Ehleringer. El estudio ha consistido en analizar muestras de pelo tomadas de la basura y el suelo de peluquerías de 65 ciudades estadounidenses de menos de 100.000 habitantes (para no hubiera un alto riesgo de que el pelo fuese de turistas) situadas en 18 estados diferentes. Por otro lado, se analizó la composición de isotopos del agua corriente -es decir, del grifo, que es la que más se consume- de estas ciudades.
Un caso concreto
Esta técnica, digna de la serie de televisión CSI, se está utilizando en un caso concreto: el cadáver de una mujer que fue hallado en el año 2000 en el Gran Lago Salado en el estado de Utah.
Thure Cerling y Jim Ehleringer son los creadores de la compañía IsoForensics cuyos métodos forenses se basan sobre tdo en identificar las diferencias químicas de un compuesto para resolver casos criminales. Entre ellos llama la atención un sistema a través del cual se puede averiguar de donde procede el origen de la cocaína con la que se trafica en la calle, es decir la plantación de coca donde se inició su proceso de producción, a partir del análisis de la misma droga.