La desertización amenaza España
Las últimas cifras que ha ofrecido el gobierno de España lo deja bien claro: el Sur y Sudeste de la península Ibérica se encuentra en grave peligro de desertización. Son las regiones de Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia las que tienen una mayor amenaza.
Los datos facilitados estiman que el 72,7% del territorio nacional se ve amenazado por el fenómeno de la desertización, con algún riesgo -desde bajo a muy alto- de desertificación. Es decir, unos 36,7 millones de hectáreas de la superficie de la penísula podrían acabar convertidas en desierto. La estimación se ha hecho en función de la definición de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación que tiene en cuenta factores como la erosión, la frecuencia de los incendios, la sobreexplotación de los acuíferos y la aridez. Según el nivel de cada uno de ellos se puede afirmar que el riesgo de desertización es muy alto, alto, medio o bajo. En España, la cantidad de superficie que se encuentra en el nivel "muy alto" de amenaza asciende a 928.000 hectáreas, lo que se traduce en un 1,8% de toda la superficie del territorio nacional.
Es en las Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia donde se concentra la mayor cantidad de superficie con un riesgo "muy alto" del proceso de desertización: el 64% de la superficie de todo el país con este nivel de riesgo se encuentra en estos tres territorios. En cuanto al nivel "alto" de nuevo aparecen en los primeros puestos Castilla-La Mancha y Andalucía, seguidas de Aragon, la Comunidad Valenciana y otras regiones.
Entre las Comunidades con menos riesgo de desertización están algunas de las regiones de la cornisa cantábrica como Galicia, Asturias, La Rioja, Navarra o País Vasco. Ninguna de ellas presenta superficie con riesgo muy algo. Sin embargo, sí que alcanzan el nivel alto: País Vasco con 8.374 hectáreas, Navarra con 39.893 hectáreas y La Rioja con 76.235 hectáreas de territorio amenazado.