La fuerza destructiva del Tyranossaurus Rex
La especie de dinosaurio Tyranossaurus Rex tenía una impresionante fuerza en sus mandívulas. Una investigación explicaría a qué era debida ésta y por qué el Tyranossaurus fuese prácticamente una máquina de matar. La clave de la explicación reside en un hueso nasal fusionado, característica única de los tiranosáuridos, que convirte estructuralmente al cráneo del animal en una precisa trituradora.
Según Eric Snively, un investigador de la Universidad de Alberta, "esta adaptación, por ejemplo, evitaba que los T. rex se rompieran literalmente el cráneo cuando trituraban los huesos de sus presas". A parte de por el científico mencionado, el trabajo de investigación ha sido llevado a cabo por el físico Donald Henderson, del Museo Real Tyrrell de Paleontología, y Doug Phillips, de la Universidad de Calgary.
El estudio realizado consistía en comparar los cráneos y dientes de un grupo de tiranosáuridos con los de otro grupo de animales diferente, focalizándose en los mecanismos estructurales de esta parte de la osamenta. A través de herramientas como la tomografía computarizada se investigaron factores como la fortaleza dental, nasal y craneal.
Frente a otro tipo de dinosaurios, los tiranosaurios presentan una gran robustez en su dentadura y su cráneo, con áreas agrandadas para la unión y expansión de los músculos mandibulares. Características de las que se deriva la habilidad de morder profundamente hasta el interior de los huesos. Los huesos nasales fusionados de esta especie son más fuertes que los no fusionados de otras.