Greenpeace por el derribo de un hotel ilegal
Activistas de Greenpeace han denunciado las obras ilegales que están teniendo lugar para la construcción del Hotel El Algarrobico, en Almería, y exigen su demolición. Según la asociación ecologista, Azata del Sol, la promotora encargada de su construcción, está incumpliendo la orden de paralización de obras que fue ordenada en febrero de 2006 por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Almería. María José Caballero, de Greenpeace, declaró que las obras "han seguido adelante, a pesar de los compromisos expresados tanto por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, como por el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, asegurando que el hotel se demolería".
Los militantes de Greenpeace protestaron entrando en el hotel en obras para, ataviados con mono blanco y chaleco reflectante, desplegar una pintada de 1.200 metros en la que se podía leer "hotel ilegal". El hotel, a medio construir y en Carboneras, contaría con 411 habitaciones y más de 20 plantas, se sitúa dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y se encuentra en un proceso de expropiación que ha abierto la Junta de Andalucía.
Por su parte, la consejera de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fuensanta Coves, afirma que desde que se decretase la paralización de las obras no le consta que éstas hayan continuado y animó a Greenpeace a denunciar si sospechan que la promotora continúa con ellas, incumpliendo el auto dictado por el juez.
Quien si ha denunciado la acción de Greenpeace ha sido la empresa Azata del Sol, dueña del hotel, por la entrada en su edificio. Hasta allí se desplazaron agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Carboneras, aunque no se produjeron detenciones, tan sólo solicitaron la identificación de los activistas.