La muela de la momia de Hatshepsut
La momia de la reina Hatshepsut había supuesto una de las grandes incógnitas para la arqueología hasta el día de hoy. Una muela de la momia da la clave para obtener la respuesta a este enigma. Gracias a esa muela, uno de los máximos expertos mundiales en egiptología, Zahi Hawass, anunció en una rueda de prensa celebrada el Museo de Antigüedades Egipcias de El Cairo que la momia que se creía desaparecida hasta la actualidad, en realidad se encontraba perdida en un piso del museo. Concretamente en la tercera planta. Ahí era donde estaba situdad una reliquia cuyo paradero se desconocía hasta ahora.
Hawass descubrió que una muela, que se hallaba en una caja con vísceras de Hatshepsut, se adaptaba perfectamente a la dentadura de esta momia. Un hecho revelador que no deja dudas de que la momia corresponde a esta legendaria reina. El egiptólogo comunicó la noticia a la prensa con la momia de cuerpo presente.
Hatshepsut fue una de las reinas más populares de la Antigüedad y la que gobernó durante un periodo de tiempo más extenso (1502-1482 a.C.) en el antiguo Egipto. Es conocida como "la Lucrecia Borgia egipcia", mientras que otros la consideran como una faraona ejemplar. Hija de Tutmosis I, esposa de Tutmosis II y madrastra de Tutmosis III, su nombre significa "la unidad de Amun delante de los nobles".
De esta singular manera, Hatshepsut ha dejado de formar parte del listado de grandes personajes que suponen un enigma para la arqueología como la reina Cleopatra y Alejandro Magno, de cuyos restos se desconoce su ubicación.