Un conejo detecta un tesoro mochica en Perú

Nada más y nada menos que un inocente
conejo ha sido el que ha provocado que se reinicien las
excavaciones en la aldea de Sipán, en Perú. El animal, que escarbando desde su madriguera encontró una
moneda, ha puesto en la pista a los arqueólogos de nuevo en unas excavaciones que fueron paralizadas hace siete años por falta de fondos. Se trata del yacimiento de
Huaca Rajada, una necrópolis de pirámides donde se descubrió en 1987 la tumba
del Señor de Sipán.
Los trabajos en este yacimiento serán retomados y se preveé que lo que en él se descubra puede ser uno de los
mayores hallazgos arqueológicos que se han producido en Latinoamérica en los últimos años. Financiarán el proyecto dos productoras españolas:
Explora Films y
El Deseo. Ambas van a documentar los trabajos arqueológicos audiovisualmente y producirán un documental de un millón de dólares sobre el Señor de Sipán.
Los hallazgos de este yacimiento pertenecen a la cultura mochica, que se desarrolló en el norte de Perú entre el siglo III y el siglo VII a. de C. En 1987 se descubrió la tumba de un noble, el señor de Sipán, enterrado junto a sus esposas y sus bienes (joyas, trajes,...). Más tarde se encontraron las tumbas de un sacerdote y de otro noble.
El hallazgo, promovido por el arqueólogo Walter Alva, se comparó en su momento con otros de la importancia de Tutankamon o los Guerreros de terracota de Sian. Pero, además, la historia de este descumbrimiento ha estado rodeado de saqueos, muertes, intrigas, magia e incluso el F.B.I. Ahora se están llevando a cabo trabajos en un par nuevas tumbas del total de doce que ya están localizadas.