La fogosidad del bonobo
¿Sexo o alimento? Si la pregunta se la hicieran a un primate bonobo respondería que prefiere la placentera práctica sexual antes que cubrir sus necesidades alimenticias. Según el holandés Frans de Waal, uno de los primatólogos más prestigiosos del mundo, estos chimpancés anteponen la actividad sexual a cualquier otra, incluso a la ingesta de alimento.
En su libro "El mono que llevamos dentro" De Waal revela diversos paralelismos entre chimpancés, bonobos y humanos en aspectos como sus reacciones frente a la violencia, el sexo, la amistad o el poder. El bonobo, también conocido como chimpancé enano, es una especie en extinción natural del África Central, digno de estudio por presentar numerosos rasgos psicológicos y de comportamiento similares a los del ser humano.
Después de estudiar al "pariente animal más cerano al hombre" durante más de 25 años, este investigador holandes del Laboratorio de Psicología y Comportamiento de Primates de la Emory University (Atlanta, Estados Unidos) ha llegado a curiosas conclusiones y comenta "saber más sobre ellos ayuda a entender el porqué de algunos de nuestros hábitos".
A diferencia de otro tipo de chimpancés más violentos el bonobo se muestra en sus comportamientos como una suerte de primate "hippie" predicando por la paz y, sobre todo, por el amor -incluso el "amor grupal"-. Su sentido de la empatía y el altruismo lo acercan, en ocasiones, al ser humano. Y su predilección por el contacto sexual lo demuestran pruebas en las que se "ha comprobado que usan el sexo para reconciliarse, que si comienzan una pelea en grupo por lo general terminan todos apareados y que si se les pone un plato de comida enfrente, prefieren postergarlo y primero tener sexo", comenta De Waal.