Una prórroga para sacrificar perros

A principios del presente año entraba en vigor la
Ley de Protección de Animales aprobada en 2003 según la cual se
prohíbe matar los perros y gatos que recogen los servicios municipales en Cataluña. Cuatro años han pasado desde su aprobación hasta su entrada en vigor. Cuatro años que, en teoría, serían suficientes para que los municipios tomasen las medidas oportunas y necesarias para poder aplicar y cumplir con la ley.
Parece, sin embargo, que este tiempo no ha sido suficiente. Al menos a juzgar por los hechos: el Gobierno Catalán ha tenido que "levantar la mano" y
permitir a 23 municipios barcelonoses el incumplimiento de la ley, ante las dificultades de estos municipios a cumplir con lo establecido en el artículo 11 de la norma.
Aunque suene duro, lo que han hecho las autoridades en Cataluña, a través de una comisión técnica, es conceder una "prórroga" para que matar a perros y gatos no sea algo ilegal, como no lo era hasta este mismo año. Al periodo inicial de adaptación, ya extinto, se ha añadido un año más de moratoria para que varios pueblos acaben adoptando la norma. Estos municipios ya han presentado un plan según el cual se pueden adaptar a la ley dentro de esta ampliación del periodo.
Desde las protectoras de animales se ha mostrado el desacuerdo con este "arreglo" que consideran "indignante". Desde luego que suena a chapuza. ¿No sería más adecuado dar a estos municipios la ayuda que requieran para que hubiesen podido cumplir con la norma en cuanto esta entró en vigor?