¿Extinguirá el marfil a los elefantes africanos?
No podemos adelantar si la situación llegará a tal extremo, pero parece que todo indica que así será. De momento, lo que sí que es cierto es que el tráfico de marfil está poniendo en peligro a esta especie en África. El elefante africano se encuentra ya en vías de extinción debido al tráfico que se genera por conseguir la preciada materia de sus colmillos. Este mamífero de enormes dimensiones y peso, puede llegar a desarrollar colmillos con una longitud de 2 metros y un peso de 60 kilogramos cada uno.
Entre agosto de 2005 y agosto de 2006, las autoridades africanas se incautaron de más de 23.400 kilogramos de marfil de contrabando. Si tenemos en cuenta que lo dectado por las autoridades sólo supone un 10% del tráfico real, la cifra se elevaría a unos 234.000 kilogramos. Esto traducido en elefantes significaría más de 23.000 elefantes sacrificados, o lo que es lo mismo 5% de la población africana.
Estos datos demuestran que, a pesar de la entrada en vigor del tratado internacional que prohibió traficar con marfil en el año 1989, la situación no mejora. Muy al contario, el crecimiento de su precio en el mercado negro internacional, debido en parte al desarrallo económico chino, han provocado mayor amenaza para el elefante africano.
Desde 1989 el kilogramo de marfil ha incrementado su precio de los 100 dólares que costaba en el mercado negro en ese momento a 200 dólares en 2004. Lo más sorprendente es que ese incremento ha seguido hasta situarse en 750 dólares el año pasado.
El director del Centro de Biología de la Conservación de la Universidad de Washington, Samuel Wasser, ha declarado que este tipo de paquidermos dejará de formar parte del catálogo de fauna terrestre si los países occidentales no intentan detener con más ahínco el comercio de marfil.
No son, desde luego, los países pobres de África los que pueden tomar las medidas necesarias para frenar este comercio, que una vez que ha tomando carácter internacional es muy dificil combatir. Según el científico, una de las medidas pasaría por una enérgica campaña para concienciar mucha de la población asiática a no utilizar ese producto.