El fiscal de Medio Ambiente había pedido tres años de prisión para los dos acusados por un delito contra los recursos naturales
La Dirección General de Medio Ambiente de la Unión
Europea ha entrado a formar parte de la historia del vertido

de purines
de la explotación Productos Agropecuarios Parma, ubicada en La Pesa de
Pría (Llanes). Los servicios de la Comisión Europea «han iniciado un
procedimiento de infracción» por el incumplimiento de tres artículos de
la Directiva 2006/12/CE. El vertido de los purines y sus consecuencias
chocan con las normas europeas en donde «se obliga a los Estados
miembros a que los residuos sean eliminados adecuadamente y sin causar
perjuicio al medio ambiente». Así las cosas, «la Comisión ha notificado
al Reino de España una carta de emplazamiento -primer paso del
procedimiento de infracción-». Por ahora, «se encuentra a la espera de
la respuesta de sus autoridades para decidir el curso del expediente».
Así consta en el escrito remitido desde Bruselas a la Agrupación de
Vecinos y Amigos de Llanes (Avall), quien denunció hace varios años el
caso.
El caso será juzgado en diciembre y, por el momento, el
fiscal delegado de Medio Ambiente, Joaquín de la Riva, ha acusado al
máximo responsable del funcionamiento de la explotación y a un empleado
de la misma por los vertidos de purines al menos entre mayo de 1999 y
septiembre de 2008. El primero de los acusados era la persona que
decidía el destino de los estiércoles y purines producidos por los
animales que se crían en la explotación, mientras que el segundo era
quien realizaba los vertidos a cambio de dinero. La cantidad de purines
vertidos asciende, según la acusación, a 4.160.000 litros al año. Estos
vertidos tienen «la capacidad de crear un grave riesgo al medio
ambiente y a la salud de las personas».
Por eso, los acusa de un delito contra los recursos
naturales y el medio ambiente y pide para cada uno de ellos una pena de
tres años de prisión y una multa de 16.200 euros. Además, el fiscal
considera que los vertidos de esta granja -en la que se criaban
entonces cerca de medio centenar de cerdos y unos 150 terneros-
acabaron por colmar una sima en Los Pindales, formando una charca de
entre 800 y 1.000 metros cuadrados. Cuando ya no se podía utilizar se
efectuaron los vertidos en otras dos zonas: una gran hondonada en la
que se ha formado una gran charca y otra en la que se observa «toda la
vegetación muerta». Además, también se cree que los vertidos han
afectado a los acuíferos de la zona.
Antes de que se celebre ese juicio, el propietario de la
explotación tendrá otra citación judicial -en septiembre- por haber
agredido a Domingo Goñi Tirapu, miembro de Avall, cuando éste se
encontraba «vigilando que se cumplían las medidas cautelares en las que
el juez había solicitado que se dejaran de verter purines de la
granja». Goñi estaba fotografiando una cuba cuando ocurrió el suceso.
El mes que viene se celebrará el juicio «por agresión y obstrucción a
la justicia».
(FUENTE: El Comercio Digital)