LO DE AHORRAR ES MUY FÁCIL
Los que me leen habitualmente saben que en mi casa tengo fama de "rata" o como un día dijo mi marido de "rata, miserable y pordiosera" en un ataque de cariño que tuvo hacía mi persona ¡Cuánto amor se desprende de sus palabras!
En mi favor diré que mi marido piensa que soy un "rata" pero mi padre cree que me compro mucha ropa, muchos libros y mucho de todo ¿Cuál es la verdad? Pues "ni tanto ni tan calvo". Es verdad que me cuesta gastar, hacer grandes inversiones, como cambiar la cocina o poner un armario en la entrada. Siempre me entran escalofríos cuando son grandes cantidades de dinero. Pero sin embargo no escatimo en la cesta de la compra, me gustan las cosas buenas y a mi hija me encanta llevarla como una princesa. Gastar en esto no me duele.
Pero bueno, me estoy alejando del tema, el otro día, con mucho tacto, no fuera a "piropearme" de nuevo, le comente a mi marido que en este 2010 teníamos que ahorrar más, que no sabía cómo pero que había que tener más remanente para posibles imprevistos ¿Sabéis qué me contesto? Que "ahorrar era muy fácil, que me lo arreglaba él en cinco minutos".
Sus propuestas fueron las siguientes (algunas verdaderamente asquerosas aviso):
- Nada de salir (yo había pensado salir menos).
- Nada de ir de fin de semana. Vamos poquísimo a no ser que sea al pueblo pero eso no cuenta ¡es gratis!
- Nada de ibéricos, dulces, vinos,... Vamos nada de lo que alegra la vida.
- Comemos y cenamos lo mismo, un buen cocido y a correr.
- A la niña con un chandal y el uniforme ya puede pasar la semana.
- Nos borramos de Internet ¡Horreur!
- Quitamos el teléfono fijo y los dos móviles (gastamos muy poquito).
- A partir de las 9 de la noche nada de luces y los halógenos fuera ¡qué gastan mucho! Adoro las casas con mucha luz y como en la mía no la hay natural tiro de halógeno.
- ¿La calefacción?? ¡FUERA! No se pone, para eso hay mantas. No soporto pasar frío.
- ¿Ducharse? Un día sí y otro no y el resto de los días a lavarse por parroquias ¡Ayyyyy!
- ¿Papel higiénico? (o "culipaper" como lo llama mi marido) ¡Nada de eso! Una esponja y el culo limpito limpito.
Como veis después de este desglose opte por cerrar el pico y seguir ahorrando lo mismo. Tengo que reconocer que esta vez mi marido me ganó por la mano ¡Oye y sin ofender!