El Tiempo en Oviedo
 

DIARIO DE UNA MUJER, MADRE Y ESPOSA ATRIBULADA

Vivencias de una mujer que trabaja, es madre y esposa y que no llega a nada ¿os suena?
DEPRESIÓN POSPARTO

maternidad1Ayer estaba viendo un capítulo de una conocida serie, en él una madre que sufría depresión posparto acaba accidentalmente con la vida de su hija. Este caso de depresión posparto era un caso límite, pero cuando estabas viendo el capítulo no me sentía como si estuviese viendo a una infanticida. Cuando veía a esa madre no sentía repulsión hacía ella sino que me daba pena, porque ella quería a su hija sin embargo su enajenación mental la había llevado a matarla.

Quizás sentí pena por ella porque cuando tuve a mi hija me sentí tan feliz como desgraciada. La depresión posparto me atacó tan fuerte porque me pilló totalmente desprevenida. Cuando estuve embarazada fui muy feliz y aunque en los cursos de preparación al parto nos avisaron de que la depresión podía  aparecer, la verdad es que no presté mucha atención. No soy una persona depresiva, soy quejica, protestona y exploto por cualquier cosa, no soy optimista por naturaleza, más bien me considero realista, pero la depresión nunca me había atacado, me consideraba inmune a las crisis nerviosas.

Y sin embargo ahí estaba yo con una hija perfectamente sana que me necesitaba y con la que yo no sabía qué hacer. La primera noche que pase con ella fue una agonía, en el hospital no permiten que nadie se quede contigo en las largas horas nocturnas, así que la que se tiene que encargar del bebe es la madre. Aquella niña, que decían que era mía, no dejó de llorar en toda la noche, no se engancho al pecho ni una sola vez y sus llantos se oían por toda la planta. Yo no sabía qué hacer para que se calmara pero aún así mantuve el tipo, durante todo el día siguiente me encontré bastante bien, recibí un montón de visitas y parece que con ayuda la cosa no se hace tan cuesta arriba. Pero por la noche la cosa se desmadro esa noche sufrí mi primer ataque de llanto y a partir de ahí la cosa no mejoró. Cuando llegamos a casa me sentí totalmente superada los pañales, el baño, los biberones, levantarme cien veces por la noche. Y aquel insistente llanto que me acompañaba día y noche y que amenazaba con volverme loca. No podía hacer nada sin que aquella niña reclamase mi atención, cuando la tenía en brazos se me caían las lagrimas sin que pudiese evitarlo, muchos pensaban que eran lagrimas de felicidad cuando en realidad eran lagrimas de desesperación.

Le decía a mi marido que la niña lloraba tanto porque no me queria cuando en realidad la que no sabía si la quería a ella era yo. Aquella personita había irrumpido en mi vida y sin permiso lo había vuelto todo del revés, me sentía  atrapada y no sabía qué hacer. Tuve que dejar de darle el pecho porque ni ella estaba por la labor ni yo estaba en condiciones de darselo. Eso agravó más si cabe mi complejo de mala madre. Si hasta los animales son capaces de amamantar a su prole como era posible que yo no pudiese.

Hubo algo que cambio esta espiral de autocompasión y fue cuando tuve que acudir a una visita con la matrona, ella me vió fatal no hizo falta que yo le dijese nada, lo noto. Me recomendo que saliese de casa, aunque lloviese. Que cogiese el carrito de la nena y caminase. Los primeros días iba por la calle paseando y los lagrimones me resbalaban por las mejillas, me pasaba el día fuera, hacía kilometros y kilometros. La niña parecía que estaba más tranquila en la calle y a mi me venia bien airearme. Poco a poco mi bebe pasó de ser "esa niña" a ser Inés, mi hija esa a la que tanto desee y a la que tanto quise sin conocerla aún.

 Al principio fue duro y no voy a decir que mejorase de la noche a la mañana, tardé tres meses en encontrarme un poco mejor y quizás pasaron seis o siete meses hasta que me sentí como siempre. No me quedaron ganas de volver a tener más hijos y solo ahora, cuando mi hija ya tiene seis años, me planteo repetir. La experiencia fue dura y me cambio para siempre, cuando pienso en ello todavía se me escapan las lagrimas y eso que conseguí levantar la cabeza yo sola.

La depresión posparto es algo difícil de reconocer, es difícil explicarle a la gente que te sientes desdichado por tener un bebe. Cuando más feliz deberías sentirte te sientes desgraciado, te hace parecer mala madre. Si estas en esa situación busca ayuda de tu familia o de algún profesional, no te encierres en casa y si tienes que alejarte de tu bebe déjale con alguien de tu confianza y házlo. No te sientas avergonzada ya ves que no eres la única.

 

Publicado el: jueves, 16 de abril de 2009 10:21 por LAIKA222

Comentarios

laura ha opinado:

bufff!!bueno,en mi caso el embarazo fue d pena,reposo absoluto y toda la pesca,y cuando digo absoluto digo sólo levantarme para ir a mear o ducharme,y vale,cuando m hacía la valiente y m levantaba para hacer cosas en casa como poner la lavadora ya volvían las contracciones,m tuve q ir a vivir a casa d mis padres los 3 últimos meses d embarazo,comprenderás lo duro q es eso para una pareja q espera con la máxima ilusión la llegada d su primer hijo,nada salió como esperaba, el parto fue por cesarea,nada q ver con los q ves en las pelis con el papá y la mamá llorando d alegría con el bebé recien salido d la tripita,bueno,pero y q?fue mi parto,sea como fuere y ya está,no lo recuerdo como ningún mal trago, soy optimista por naturaleza,jamás m sentí mal ni culpable por nada,las cosas salen como salen y punto.Si recuerdo q lo del pecho m exasperaba bastante los primeros días ,no comía lo suficiente,no engordaba,m hacía daño,bueno..pues lactancia mixta y pezoneras!.Los primeros 3 meses la niña fue más d su padre q mía ,a mi sólo m quería para comer y con él se relajaba más y se dormía antes,será verdad eso q los recien nacidos recuerdan la primera persona con la q están ,q en su caso fue su padre, a mi m la quitaron y se la llevaron,la siguiente imagen suya q vi fue dormidita plácidamente al cabo d 2 horas en brazos d papá,esos primeros nexos d unión, d conocerte, m los quitaron,y ahí si entiendo q se portaron mal y no tuvieron ningún tacto conmigo,d eso m he dado cuenta con el tiempo,desde luego si vuelvo a tener otro tengo muy claro lo q exigiría, y eso sería q la niña por mucha cesarea q sea d mi lado no se mueve, q la he parido yo.Pero bueno, salió así,creo q razones para estar deprimida tuve unas cuantas,pero las hormonas se supieron controlar y salvo momentos d bajón(normales para cualquier madre q acaba d parir)y ataques varios d llorera creo q lo llevé bastante bien, a pesar d todo.Puedo entender a la persona q coge una depresión ,una d mis mejores amigas la pasó,y lo q m contaba era lo siguiente,sentía pena por su hija mayor,como si le hubiera fallado,como si con su amor no hubiera tenido bastante,esto parece una barbaridad,pero la cabeza y las hormonas juegan a veces estas malas pasadas,sentía a la vez a la recien nacida como a una intrusa,pq hasta q empezaron los celos d la mayor jamás habían tenido ni un problema ni medio,ni con su marido ni con la primera hija,pero bueno,las cosas se fueron calmando ,y hasta repitió otra vez embarazo,y con el tercero no pasó ese mal trago.Depende del momento, d lo bien o mal q t encuentres, del agobio,d muchas cosas.Eso si, yo entiendo a la persona q q está deprimida,pero a la madre q mata a su hijo,por muy deprimida q esté, no.Creo q antes d cometer tal atrocidad ya debes darte cuenta q no estás bien para atender a una criatura en condiciones y q necesitas ayuda psicológica muy urgente.Por cierto...m ha sorprendido eso d q estuvieras sola la primera noche..no conozco ninguna clínica ni hospital público donde no dejen quedar al padre,nunca lo había oído, pero m parece una auténtica pasada,q en tales condiciones n dejen quedar a nadie en la habitación.Bsitos varios

# abril 16, 2009 17:31

superwoman ha opinado:

En el Hospital Central de Asturias a partir de las diez de la noche la madre se queda sola con su hijo. Las enfermeras te ayudan, de hecho cambian y bañan a los  bebes pero cuando lloran no vas a estar llamandoles cada dos por tres.

Siento que hallas tenido un embarazo tan malo, que no hallas podido disfrutarlo a tope ¿Sabes por qué la depresión posparto resulta tan dura? Exteriormente deberías ser muy feliz, no tienes problemas, tu hijo está sano, tú estas sana y sin embargo no eres feliz y eso resulta incompresible.

# abril 17, 2009 15:37

laura ha opinado:

pues lo d este hospital m parece una barbaridad!! q no puedas disfrutar con el padre d tu hijo su primera noche d vida m parece una falta total y absoluta d tacto,y sobretodo falta d tacto hacia la madre,pq hay algunas q después d un parto están en condiciones, pero hay otras como yo,q despues d una cesarea(con sonda incluída)no puedes ni moverte y cuando se pasa el efecto d la anestesia no haces más q pedir nolotil en vena,d hecho la primera noche a mi hija la cambió y la atendió toda la noche su padre ¿o es q el padre para este hospital no pinta nada?parece ser q no,una lástima guapa.besitos.

# abril 20, 2009 10:32

Natalia ha opinado:

Coincido plenamente con Laura, con respecto al tema de la Cesárea y la terrible separación que sufrimos de nuestros hijos...Mis dos hijos han nacido por cesárea. Con Alba estuve en "observación" durante "sólo" seis horas, en los que la niña estuvo con su papá. Yo hoy, después de dos años y medio, siento que me robaron ese momento maravilloso, pero con Yago fue aún peor. Se repitió la Cesárea, de madrugada, asi que cuando me sacaron del quirófano, sólo me dejaron hablar con mi marido mediante un cristal, por telefonillo, y al niño no lo vi hasta el otro día al mediodía. Son los peores recuerdos que tengo del nacimiento de mis dos hijos, siento que me robaron esos momentos tan mágicos, tan maravillos, y creo yo tan importantes tanto para mi como para mis hijos. Considero que esas prácticas deben estar prohibidas. Aún hoy me río cuando dicen que el Hospital 12 de Octubre de Madrid, está considerado como el "Hospital amigo de los niños". Sus prácticas protocolares son iguales a las de cualquier hospital.

# abril 20, 2009 20:12

laura ha opinado:

natalia,las madres q pasamos por una cesarea,tenemos derecho no sólo a q no nos separen d nuestros hijos,si no q podemos empezar a darles el pecho en seguida, en el mismo quirófano si lo consideramos necesario(aunque no salga nada,bien sabido es q si es cesarea la leche tarda más en subir),pero es q a mi una matrona m llegó a decir q igual m tardaba una semana en subir,sin tener idea d nada ni haberme ni visto el pecho.El problema es q t tratan como a una enferma, no como a una madre,y el bebé lo único q necesita es el calor d su madre,no q lo lleven d aquí a  allá dando vueltas por el hospital hasta llevarlo donde está su padre.Yo cuando la vi lo primero q pensé es :"¿y si m la han cambiado?", t quitan esos primeros momentos d verte, d conocerte,d olerte,cuando la ves ya está limpia,lavada y con ropita...t quitan esos primeros momentos d nexo total,si ,es una verdadera lástima,si tengo otro desde luego no se iría d mi lado ,es un DERECHO q podemos exigir,y del q yo en esos momentos no tenía ni idea.besitos guapa

# abril 21, 2009 9:58

Tita ha opinado:

Pues te entiendo perfectamente. Primero porque yo también estuve en un hospital donde por la noche te quedas sola (dicen que para mantener la privacidad de tu compañera de cuarto, que ¡anda! casualmente, también querría tener a su marido), para más señas, La Paz en Madrid.

Segundo, al tercer día desde el parto, en el hospital y sin dormir, y la niña sin comer, solo enganchada a mi pecho como un chupete, ya con grietas, me dicen que ya me puedo ir a casa y yo me echo a llorar. Es imposible que toda esta carga sea para mí, para siempre ¿como vamos a irnos a casa si ni siquiera come?. Una enfermera joven al verme llorar desesperada intenta averiguar ¡por qué??? A mí me empieza a preocupar que la "conocida y temida" depresión postparto sea esto tan incontrolable, y sobre, todo, que nadie lo entienda.

Lo malo de la depresión postparto es que LA TENGAS QUE CALLAR ¿verdad? porque si no es como si no fueras buena madre, como si aún sintiéndolo tuvieras que sobreponerte rápidamente.

Tengo que decir que igual que le vi las orejas a este terrible lobo, una vez en casa, y pasando de todo (menos de la niña, la verdad) dormí con ella siempre que ella dormía, viví a su ritmo hasta que me encontré mejor.

No fue fácil. Habrá gente más fuerte, no lo dudo, o con más ayuda, o apoyo, o simple comprensión (tratar de ocultarlo, deprime y estresa más, claro) pero tener a una persona completamente dependiente de ti a tu cargo...eso no se asimila de un día para otro, no.

Un abrazo

# julio 26, 2009 15:03
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