El Tiempo en Oviedo
 

DIARIO DE UNA MUJER, MADRE Y ESPOSA ATRIBULADA

Vivencias de una mujer que trabaja, es madre y esposa y que no llega a nada ¿os suena?
LOS CAMBIOS NO ME VAN

CAMBIOSENTIDODesde pequeña he sido una persona a la que los cambios no le sientan bien, a priori me lanzo pero luego me cuesta adaptarme. Creo que soy alguien extrovertido, alegre y espontaneo pero sin embargo los giros radicales no me van. Cuando era una niña odiaba cambiar de profesor o de clase. Mi entrada en el instituto a los catorce resultó traumática y cuando llegué a la Universidad me costó mucho adaptarme.


Con los hombres las cosas también han resultado un desastre, cada vez que cambiaba de noviete mi vida se convertía en un remolino. No comía, no dormía, no me concentraba.... menos mal que el período de enamoramiento me duraba como máximo un mes sino no sé como hubiese conseguido sobrevivir a la adolescencia.

Lo que me hizo reconocer que mi marido era el definitivo fue precisamente que el estado de obnubilación profunda me duró más de tres años. Pero tampoco con él las cosas han sido de color de rosa, cuando cambiamos nuestro estado civil y pasamos a ser marido y mujer mi poca adaptación a los cambios salió a la luz en todo su esplendor. No me adaptaba ni a la convivencia (a ver a mi marido todo el día por el medio), ni a la rutina doméstica, ni a los compromisos sociales con la familia política y no me adaptaba tampoco a las responsabilidades económicas que nuestra nueva situación conllevaba. Cuando por fin nuestro hogar empezó a ser una balsa de aceite y la convivencia dejó de ser complicada me quedé embarazada y, raro en mi, la cosa no se me hizo demasiado cuesta arriba.


Pero cuando nació nuestra hija eso ya fue el caos total. Mi adaptación al papel de madre ha sido, hasta ahora el mayor cambio que he tenido que sobrellevar. No me adaptaba a los horarios de un bebe, ni a sus exigencias cuando tenía hambre, sed o había que cambiarla. Tampoco me adaptaba a tener que tener cada segundo de mi vida programado, a la falta de libertad y a la preocupación constante que se adueño de mi corazón. Sobra decir que pasé una depresión posparto y es que a mi los cambios no me van ¿Cómo no iba a estar deprimida? Creo que hasta que mi hija no empezó al colegio no empecé a adaptarme a mi nuevo roll. Teniendo en cuenta que Inés comenzó a la escuela con tres años, creo que con eso ya queda dicho todo.


Cuando ya empecé a ver la luz al final del túnel me toco empezar a trabajar, mi baja maternal se había acabado y tenía que dejar a mi hija en manos de alguien que no era yo. Fue horrible, ese sentimiento de mala madre, esos remordimientos constantes,... Creo que este sentimiento todavía no me ha abandonado, aunque con el paso de los años he conseguido domarlo un poquito ¿será que por fin me estoy adaptando?


Y aquí estoy sin ningún cambio a la vista por el momento, aunque sé que estos llegaran porque nada en esta vida es inmutable y si así fuese no merecería la pena vivirla ¿no os parece? Cuando estos inevitablemente lleguen espero sobrellevarlos lo mejor posible, espero salir a flote y al final disfrutarlos como siempre lo he hecho.

Qué me decís de vosotros ¿os gustan los cambios o sois como yo?

 

Publicado el: miércoles, 27 de agosto de 2008 15:45 por LAIKA222

Comentarios

lamamma ha opinado:

bueno, los cambios siempre cuestan, pero a mí la verdad es que me cuesta menos cambiar que quedarme estancada. Con decirte que ahora mismo ando en proceso de dejar un trabajo cómodo y estable, con un ambiente laboral fabuloso... ¿y por qué? pues precisamente porque me encuentro bloqueada, no veo posibilidades de desarrollo (ergo, cambio) y ya he llegado a mi límite... ya te contaré.

# agosto 27, 2008 21:02

lamamma ha opinado:

bueno, los cambios siempre cuestan, pero a mí la verdad es que me cuesta menos cambiar que quedarme estancada. Con decirte que ahora mismo ando en proceso de dejar un trabajo cómodo y estable, con un ambiente laboral fabuloso... ¿y por qué? pues precisamente porque me encuentro bloqueada, no veo posibilidades de desarrollo (ergo, cambio) y ya he llegado a mi límite... ya te contaré.

# agosto 27, 2008 21:02

Ananda ha opinado:

Hola, a mí los cambios ve cuestan al principio, creo que una de las debilidades de los seres humanos es "la costumbre", en ella solemos encontrarnos más cómodos que con la incentidumbre de qué pasará con el cambio.

Pero creo que los cambios bien pensados, son buenos y necesarios a veces.

A mí particularmente me asustan un poco pero en casi todos,con el tiempo veo que fué lo mejor.

Un saludo.  Ananda.

# agosto 28, 2008 8:25

Enigmática ha opinado:

No puedo decir que me encanten los cambios, pero tampoco me pasa lo que a ti. Tengo unos momentos de... temor? pero después todo vuelve a su cauce, me adapto bien a los cambios.

Espero que Inés no percibiese ese estado tuyo.

Besos para ambas,

Enigmática

# agosto 28, 2008 10:37

susana ha opinado:

A mí me pasaba eso hasta que conocí a mi marido. La verdad es que con su ayuda me he adaptado sin problemas al cambio de vida, pero la verdad es que también dejé de trabajar, que era lo que más me estresaba. Espero que tú ya no tengas que afrontar grandes cambios. Un beso.

# agosto 28, 2008 11:22

lina ha opinado:

por suerte par mi no me afectan los cambios, soy un persona que se adapta muy facilmente a la nueva situacion, menos mal si no m¡no hubiese sobrevivido, desde los 14 años ando cambiando de lugar,de profesion , de estado civil, de todo y ademas bastanta radicales y de un dia para otro, si soy asi, lo bueno como yo digo siempre esque detras de hoy viene mañana, y lo que no pueda hoy lo hare mañana y funciona. un saludo.

# agosto 28, 2008 14:04

Charlotte ha opinado:

No soy amiga de los cambios, me duelen mucho, me cuesta adaptarme, porque cada en cada camino que inicio pongo lo mejor de mi, es más, pongo más de lo que tengo... hasta vaciarme, entonces me cuesta mucho reinventarme... pero bueno, no es fácil ser mujer, menos sensible. Un beso.

# agosto 28, 2008 20:16

aunqueyonoescriba ha opinado:

uffff yo los llevo fatal, es más el hecho de hacer algo diferente al día siguiente ya me supone no dormir...

# septiembre 2, 2008 23:12

Sandra ha opinado:

No, a mi los cambios no me gustan, ni me sientan bien, tardo muchisimo en adaptarme a algo nuevo en mi vida. Sólo con cambiar las cortinas, ya me cuesta!. Con eso te lo digo todo!.

Un beso guapa y gracias por pasar por mi blog.

# septiembre 5, 2008 12:46

Tam ha opinado:

Ay hija, yo tengo tanto miedo de que me pase precisamente eso.. ser incapaz de adaptarme a mi nuevo rol con el bebé, a sus necesidades constantes, a mi limitación de libertad.. va a ser duro. En fin, supongo que la vida nos va dando esos cambios porque en parte nosotras queremos, estamos preparadas para todo sólo es cuestión de creérnoslo.

Por cierto pásame tu email que no lo tengo

besos

# septiembre 6, 2008 19:56

Monica ha opinado:

A mi me cuesta cambiar y mantenerme, me cuesta decidir la ropa que ponerme y cuando llego mi n´ña ya fué demasiado tambien me creo mala madre por ir a trabajar y dejarla pero tampoco podria dedicarle el 100 % de mi tiempo; es lo que mas quiero en este mundo y por otro lado me supera estar 24 h con ella quiza es qu ea mis 30 años aún soy una niña a veces mimada, a veces rebelde....quiza por eso ahora me trato contra lo que me han dicho es ansiedad o un poco de depre...no se creo que se llama problemas para renunciar a mi independencia en pro de los demás.

# septiembre 15, 2008 15:14
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS