LAS INJUSTICIAS DE LA VIDA
Me declaro fiel seguidora de Operación Triunfo 1, era de las que se pasaba las noches de los lunes pegada a la pantalla de la tele emocionándome con Bisbal, Bustamante, Chenoa, Rosa, Manu Tenorio, Gisela,.... ¡Vamos con todos! Eso sí era cantar, eso sí era vibrar ¡cómo me gustaba! Nunca llegué a votar por teléfono ni nada de eso pero no me perdía ni una. Luego llegaron otras ediciones y mi interés fue bajando al mismo ritmo que la calidad de los concursantes, hasta el año pasado que me volví a reenganchar. La verdad es que no era como la primera vez pero no estaba mal, los concursantes daban espectáculo y el jurado encabezado por Risto (¿Se escribe así?) no se quedaba atrás.
Este año decidí reengancharme otra vez aunque la verdad es que fui incapaz de acabar de ver la gala, fue larguísima, hubo muchísimos cortes publicitarios y cuando no había anuncios Jesús Vázquez se pasaba la mitad del tiempo anunciando productos de un Banco, vamos ¡un rollo! Así que decidí grabar el final ¡pa enmarcar!
Toda esta introducción viene a cuento porque en esta gala de OT quedaron patentes todas las injusticias que tiene la vida.
La gala comenzó con el anuncio de que una concursante, con claras posibilidades de alzarse con la victoria, abandonaba la academia. Pobrecita su abuelita había fallecido y ella, al contrario que miles de españoles, no podía seguir con su trabajo, que en ese momento era cantar ¡NOOOOO! Ella no, ella estaba muy afectada y no podía hacer como hacemos todos, nos quedamos dos días en casa y al tercer día al tajo. Cuando murieron mis tres abuelos eso es lo que hice yo, y los quería, los echaba de menos, pero tenía que trabajar, la vida sigue. Vamos que esta señorita, por muy buenas cualidades vocales que tenga, no se merece estar en OT. Pero sin embargo entró y desaprovecho su oportunidad ¡PRIMERA INJUSTICIA!
La gala siguió, unos cantaron mejor, otros cantaron peor y, desde luego, ninguno emociono. Hasta que llegó la última actuación, salieron a cantar dos chicas monísimas de la muerte un tema de Shakira. Decir que salieron a cantar quizás no esté bien expresado, salieron a destrozar una canción ¡Madre mía! ¡Qué gritos, qué gallos qué desafine! Nunca y digo nunca había visto una actuación más lamentable en mi vida. La de gente perfectamente valida que se habrá quedado fuera para que esas dos gritonas hallan podido entrar ¡SEGUNDA INJUSTICIA!
Después de que se hubiesen perpetrado todas las actuaciones, Jesús Vázquez pasó a anunciarnos quien era el favorito del publico. Salió un mocito de muy buen ver, muy mono él y con innegable sex appeal entre las féminas de la Academia pero flojito flojito en eso de cantar que, creo yo, que es de lo que se trata ¡TERCERA INJUSTICIA!
Por fin llegaron las nominaciones, el jurado aquí anduvo fino y la verdad es que, según mi humilde opinión, acertó de lleno. Nomino a estas dos chavalitas (no podía ser de otro modo) y a otros dos chicos que no se habían lucido en su actuación. Como eran cuatro y sólo podían quedar dos, a un@ tenía que salvarlo los profesores y a otr@ tenían que salvarlos los compañeros. Pues bien los profesores se decantaron por una "Barbie gritona", basándose en su capacidad de trabajo y en no sé que más gaitas. Señores que yo soy una curranta nata pero si me subo al escenario de OT meto más gallos que Tamara la mala, lo mismo que esta chica ¡qué no vale! ¡QUÉ NOOOOOO! ¡CUARTA INJUSTICIA!
Sólo quedaba saber a quien decidirían salvar los "compis", pues na con estos tampoco hacemos carrera, cual fue mi sorpresa cuando se decantaron por la segunda "Barbie gritona" y la peor de todas sin lugar a dudas. La chavalita cruzó la pasarela toda orgullosa, sin importarle que un público, que normalmente es muy complaciente, la abuchease sin tregua ¡Sus "compis la habían salvado! ¡Yuuupi! ¡QUINTA INJUSTICIA! Aunque bien mirado quizás la salvaron porque consideraron que era la más flojita de los tres que quedaban ¡quién sabe! aunque tanto si lo hicieron por amistad como si lo hicieron por eliminar a un posible rival, no deja de ser lamentable.
Como veis en un programa de tres horas se reunieron todas las injusticias que se cometen todos los días en esta sociedad. El poco espíritu de sacrificio. El culto al Dios de la imagen. La poca objetividad de las personas que juzgan el trabajo de los demás, valorando más componentes externos que la propia productividad y entrega del trabajador. El amiguismo que impera en esta sociedad en que se valora más el "enchufe" que la profesionalidad. Y por último la envidia que, me temo, sigue siendo el mayor pecado nacional.
Y vosotros ¿Visteis OT ? ¿Qué os pareció? ¿No fue un espectáculo lamentable desde el punto de vista artístico y más desde el punto de vista humano? Espero ansiosa vuestras opiniones.