FELIZ CUMPLEAÑOS




Hoy hace cinco años que en una fría tarde del 30 de Enero llegó al mundo Inés. Pesó 3,980 Kg y midió 52 cm, era un bebe grande y hermoso, sin pelo y con una piel tan blanca y fina que parecía transparente. Como augurio de como sería su carácter (vísteme despacio que tengo prisa) se hizo esperar diez largos días, y si ese 30 de enero no la obligan no sale. No habían sacado más que su cabeza de mi cuerpo y ya estaba llorando y así se pasó tres largos meses, poniendo a prueba la paciencia de su padre y de su madre.
Inés siempre ha sido una niña inquieta y cabezota. Todo lo sabe, todo lo conoce y siempre tiene razón. A ella la vences antes que la convences. Tanto a su profesora como a su padre y a mi nos trae de cabeza con sus ocurrencias. Le gusta destacar, llamar la atención y es muy independiente. No le tiene miedo a casi nada y pasa de la mayor locuacidad al hermetismo más tenaz. Le gusta aprender y nos vuelve locos con sus preguntas. Empieza un montón de tareas a la vez y no acaba ninguna. Te la puedes encontrar viendo la tele, dibujando y haciendo un collar todo a la vez. Por supuesto, como digna hija de sus padres, cuando halla acabado lo dejará todo tirado y habrá que regañarla para que lo recoja. Unas veces es dulce y cariñosa y me dice cosas como "mamá te quiero de la luna al sol". Y otras es huraña y caprichosa y acabamos riñendo, y más que madre e hija parecemos dos hermanas, cosa que dice muy poco en mi favor. Tiene una vena melodramática muy marcada, lo que hace que en nuestra casa sea conocida por "Mª Dolores".
Después de esta descripción de las bondades de mi retoña, sólo me queda desearle un feliz cumpleaños. Inés te deseo que pases un día muy especial. Que la vida te sonría. Que persigas tus sueños y si te caes que te sepas levantar. Que siempre te quieran como te mereces. Y que encuentres la felicidad allá donde la vida te lleve. ¡FELICIDADES PRECIOSA!