HOMBRES CON LOS QUE NO ME CASÉ
El otro día ojeando las recomendaciones literarias para este verano me encontré un libro que ha inspirado el post de hoy "HOMBRES CON LOS QUE NO ME CASÉ". Una mujer, después de que su marido la abandone, recibe la llamada de un ex novio y entonces se pregunta ¿qué fue de aquellos hombres que conocí y con los que no me casé?
En la vida de toda mujer (y supongo que de todo hombre) hay varios tipos de hombre. Está el primero, con ese no me voy a meter "el que no sabe es como el que no ve".....
Está el feo pero simpático, ese que te conquista con las palabras pero que no acaba de llenarte ¡es que es tan poco atractivo!
Está el guapo guapísimo, ese que no sabes por qué se ha fijado en ti. En mi caso, al cabo de unos días me preguntaba cómo es que yo me había podido fijar en él.
Luego está "el macarra", en toda vida sentimental que se precie tiene que haber uno. No es especialmente guapo, no es especialmente simpático y es un borde que te cagas. Te hace el caso justo para mantener tu interés intacto y cuando menos te lo esperas te deja tirada, aún así te cuesta desengancharte meses. Y cuando por fin se te pasa "el síndrome de Estocolmo" no te explicas por qué extraña razón te has dejado "abducir" por un ser que no sabe hacer ni la o con un canuto y te prometes no dejarte humillar jamás por otro hombre. A mis treinta y cuatro años creo que he cumplido mi palabra.
Luego está ese hombre con el que, si las circunstancias hubieran sido otras, seguro que te habrías acabado casando con él. Es atractivo física e intelectualmente, le gustan las mismas cosas que a ti, conectáis y estáis locos el uno por el otro. Pero o sois demasiado jóvenes o vivís en ciudades diferentes o el destino se alía para que todo se tuerza. Para mi es el espécimen más "peligroso", ese que si te lo encuentras después de unos años aún te hace latir el corazón con fuerza. Ese del que piensas "¿y si....?" Ayyy ¡qué recuerdos!
Y por fin llega el definitivo (si tienes suerte) ese que es perfecto para ti y además ¡el destino está de vuestra parte! Nada se interpone entre él y tú. Yo encontré al amor de mi vida ya hace quince años. Y aunque el destino nos ha puesto alguna que otra prueba hoy puedo decir, sin riesgo de equivocarme, que quiero pasar el resto de mi vida con él, porque cuando pongo en una balanza las cosas buenas en un lado y las malas en otro siempre ganan las buenas.
No son todos los que están pero sí están todos los que son ¿Y vosotros habéis encontrado vuestra media naranja?¿Aún suspiráis por algún hombre o mujer con la que no os casasteis? ¡Espero vuestros comentarios!