¿CAMBIAMOS NOSOTRAS O CAMBIAN NUESTRAS AMIGAS?

Cuando mi marido y yo decidimos ser padres sabiamos que la vida nos iba a cambiar de mil maneras diferentes, pero nunca creimos que una de las cosas que ibán a cambiar era nuestra relación con nuestros amigos. De la relación de mi marido con sus amigos prefiero que opine él. Yo os voy a contar las mil y una formas en que han cambiado mis relaciones de amistad.
Cuando me quedé embarazada era la primera de mis amigas en estarlo y hasta ahora (han pasado cuatro años) he sido la única mamá del grupo. Tube a mi hija con treinta años y mis amigas tienen todas más o menos la misma edad. En un primer momento todas se volcarón. Durante los primeros dos años de mi hija mantuvimos el contacto pero la verdad es que yo no salía mucho y algún café de vez en cuando era suficiente para mantenerme contenta y "en circulación". Pero a partir de hace más o menos un año he notado que mis amigas, no todas, me hacen un vacío importante. No me quiero explicar mal, cuando nos vemos todo va muy bien pero he venido notando que no me llaman, siempre las tengo que llamar yo. Un día decidí hacer la prueba por si era yo que estaba paranoica. Pues bien, decidí esperar a que me llamasen, no hacerlo yo ¿Y sabeís cuánto tarde en hablar con una de ellas? Más de un mes ¡y porque la llame yo! Sino sabe Dios cuánto tiempo hubiese pasado. Durante ese mes en el que no hablamos, una de ellas inaguro su casa sin considerar siquiera la posibilidad de invitarme "¡cómo nunca salgo!" Vale que quizás no hubiese ido pero ¿por qué no me llama? hubiese quedado bien y no le hubiese costado dinero.

La verdad es que me ha costado bastantes disgustos, me pasé dos semanas escuchando a Presuntos Implicados ¿os acordaís de aquella canción que decía "¡¡¡¡Ayyyy cómo hemos cambiado, que lejos ha quedado aquella amistad....!!!!", pues esa.
Al final llegué a la conclusión de que, ahora mismo, sólo puedo contar con mi familia. Que mi marido es todo mi grupo de amigos. Y que cuando mis amigas se decidan a ser madres se darán cuenta de lo duro que resulta. Aunque seguramente todas tendrán los hijos "en cadena" y la que volvera a ser excluida del grupo seré yo.
Quiero dejar claro que no soy la típica "supermamá" que cuando queda con sus amigas habla todo el día de su niña. De lo que come, de lo que sabe y hasta de lo que caga.... Cuando salgo con ellas prefiero hablar de trapos, de tíos, de trabajo,... ¡de lo que sea que tenga más de cuatro años!
¿A vosotras os pasa lo mismo o sólo me pasa a mi?