Seat 127

Si el otro día os hablaba del
Seat 133, hoy le toca al que fue su sucesor. El
Seat 127 es otro mito del motor español, entre otras cosas porque fue
un superventas de la época.
¿Qué joven de aquel entonces no tuvo uno? Me acuerdo perfectamente que mi madre tuvo uno, en color violeta metalizado. A este coche le tengo especial cariño, con él me llevaban y me recogían de la guardería.
El Seat 127 salió al mercado en abril de 1972 y dejó de fabricarse en el año 1983. Fijaros si vendió, que en los los primeros 6 meses de comercialización 50.000 personas se compraron su 127.
Era un coche gama media-baja que venía a sustituir el veterano 850 y 133, aunque ambos convivieron durante una época. Era el Seat Ibiza de la época.
El 127 lo había en distintas versiones: tres puertas, cuatro puertas, cinco puertas y tipo furgoneta comercial.
Además, del 127 existieron dos versiones: la más antigua poseía una calandra delantera más lisa y unos faros posteriores alargados, mientras que los parachoques eran metálicos cromados. La segunda versión, aparecida a mediados de los 70, los parachoques se sustituyeron por unos de plástico, mientras que los grupos ópticos posteriores se ensancharon mínimamente, aprovechando el hecho para introducir la luz de marcha atrás.
Tuvo dos motorizaciones: una de 903 cm3 con 45 CV y otra de 1010 cm3 y 52CV.
A principios de los 80 salió el Seat 127 Fura y llegó a tener hasta una versión Crono, la más deportiva. Este coche es el que regalaban en el 123 de Mayra Gómez Kemp ¡Qué tiempos!