Bosch, sus caudalímetros y el Grupo VW

Posiblemente
nunca más vuelva a comprarme un coche del grupo VW. Mi animadversión está ganada a pulso y a base de tocarme el bolsillo.
Tengo un
Audi A3 TDI del año 2000 y lo compré con tres años de garantía. A los tres años y medio y con 60.000 kms el coche se quedó sin potencia, prácticamente no pasaba de 100 por hora. Me imaginaba lo que era porque le había pasado a muchísimos coches pero me resistía a creerlo.
Efectivamente,
se rompió el caudalímetro: una pieza que fabrica
Bosch para el grupo VW, BMW y otras marcas. El aparatito en cuestión lo que hace es mezclar (si no me equivoco) el aire con el combustible.
Lo llevé a la
casa Audi en la madrileña calle de Jorge Juan
(concesionario Ardasa) donde había comprado mi coche y había pasado todas las revisiones. El señor de la bata blanca impoluta del taller me comentó que se había roto el caudalímetro, que salieron defectuosos pero… que no es culpa de Audi sino de Bosch (la marca que les hace los componentes).
De
ipso facto le dije que si Audi sabe que están defectuosos de fábrica que me lo cambiaran sin pagar un duro y se negaron. Si tú vendes algo con un componente que sabes que viene mal de fábrica no puedes cobrarle la reparación al usuario final. La contestación del jefe de taller fue ridícula: “también le pasa a los BMW” y yo le contesté “lo que le pase a BMW me trae sin cuidado, lo que le digo es que tengo un Audi y me interesa sólo lo que le pase a mi Audi”.
¡Una vergüeza!450 € me costó la informalidad. Para muchos, los Audi son coches premium y puede ser que lo sean pero su atención al público no es en absoluto premium. Por su puesto la cosa no quedó ahí, hice un escrito al Departamento de Atención al Cliente y aún estoy esperando una respuesta.
No creo que me pillen en otra…