El Seat Alhambra

En el mes de julio he tenido que hacer 5.000 kilómetros por las carreteras españolas por trabajo. Para ello, mi empresa me alquiló un monovolumen puesto que tenía que ser
un coche cómodo y con espacio suficiente para llevar carga.
La empresa Europcar me dio un
Seat Alhambra, un coche que durante los primeros días me sorprendió gratamente. El coche sólo tenía 6.000 kilómetros cuando lo cogí, vamos estaba nuevísimo.
Era el
TDI 2.0 de 130 CV y 6 velocidades. El coche iba como la seda, tenía fuerza, buenas recuperaciones pero… no todo era tan perfecto. A los 7.000 kilométros el coche ya me estaba
pidiendo aceite, se lo bebía como el agua.
Otro de los fallos es el
aire acondicionado, goteaba agua como una cañería en la moqueta del suelo del copiloto. Además, los acabados no son como debieran para un coche que pasa los
27.000 €. Abunda el
plástico malo y seguramente con el paso del tiempo y los rayos del sol acaben rompiéndolo.
Si yo fuera el dueño de este vehículo estaría indignado con los problemas que me dio en tan sólo 20 días. También he de decir que de motor, va perfecto.
Supongo que tuve mala suerte…