Un buen amigo
Como la flor nace y luego florece, así es la amistad.
La amistad nace cuando dos personas se convierten en confidentes, y se aprenden a querer y respetar mutuamente.
Es cuando comparten sus tristezas y alegrías.
Cuando te sientes sola o incomprendida, te reconforta el saber que tienes un amigo.
Cuando estás feliz, y sabes que tu alegría va a ser compartida.
En los momentos difíciles estará ahí y en los memorables también.
Para darte un consejo o para darte aliento, sabes que cuentas con el en todo momento.
Por eso te digo amigo mío; gracias por tu amistad, y por aceptarme tal cual soy, esas son las cosas que yo valoro hoy.