A TI MI ANGEL DEL CIELO
Ayer cumplimos años, tu ya lo sabes... porque aunque ya no estemos juntos, nos felicitamos igualmente... y por un momento fue todo como siempre, como antes.
Te estás librando de que no tengo tiempo, y que por el momento nuestras vidas son muy distintas, pero hay veces que hecho de menos tus besos, tu calor, y el dormir abrazados bajo las estrellas. Sé que soy una privilegiada, porque te he encontrado, y sé que tengo mucha suerte, porque entre la inmensidad de la multitud, supe reconocerte.
Siempre has estado a mi lado, siempre. Tanto que te admiro por como eres y como has sabido quererme. Aun recuerdo esos días grises que tú tan bien sabes, cuando murió mi padre, lo que más quería. Te llamé por teléfono llorando, ¿te acuerdas?, y lo dejaste todo y estuviste conmigo, cogiéndome de la mano. Te dio igual todo, y allí estuviste, cada día empujándome y animándome a seguir adelante. No sabes como te lo agradezco, porque allí descubrí que no eras solo un amante, sino un ángel que mi padre me había enviado para seguir viviendo.
Me recuerdo llorando esos días, comía porque había que comer, bebía porque había que beber y vivía porque había que seguir adelante, y tu siempre conmigo dándome de beber, dándome de comer y cogiéndome de la mano en el camino.
Me has enseñado tantas cosas... y yo sé que no te lo he sabido agradecer. Ya sabes que soy muy libre, quizá por ello me quisiste tanto, por esa libertad que siempre ha manado por mis venas, por mi alegría y mi entusiasmo.
Sé que no lo vas a leer, pero quizá te llegue este mensaje algún día. Te hecho de menos. Hecho de menos tus ojos oscuros, brillantes y a veces verdosos. Hecho de menos tu pelo ondulado jugando entre mis dedos. Hecho de menos tu sonrisa, tus manos fuertes que siempre han sabido levantarme del suelo. Hecho de menos tu carácter y tu fuerte personalidad. Jamás conocí a nadie con las ideas tan claras y que siempre supiera hacer lo correcto.
Qué afortunada soy por haberme enamorado de un ángel del cielo. Y que tu me hayas elegido a mí, yo que tan solo soy una loca despistada, pelín veleta y soñadora. A veces creo que fue un sueño, ¿Alguien se ha podido amar tanto como nosotros? No lo creo.
Perdoname porque yo te he dejado escapar... pero es que soy humana, es lo que tenía que pasar... al final los ángeles perteneceis al cielo.
Quiero que sepas, que aunque bese otros labios, besaré los tuyos. Que aunque acaricie otro cabello, en mi corazón acariciaré el tuyo... y como una nómada, vagaré por el camino buscando tu rostro tan fresco reflejado en mi camino, y que seguiré adelante... Por tí y por él que te envió a mi lado.
Te quiero, aunque ya estás lejos.