DE FARRUQUITO A LIDYA LOZANO Y TIRO PORQUE ME TOCA
A veces me resulta verdaderamente vergonzoso decir que soy española y que soy periodista. Solo en este país de pantojistas, faralaes y panderetas ocurren este tipo de cosas. Recientemente me he enterado de que el bailaor que emula ser Fernando Alonso, osea Farruquito, ha cobrado la módica cantidad de 20 millones de las antiguas pesetas, a cambio de contarnos algunas cosillas referentes a su ingreso en prisión por el homicidio imprudente de Benjamín Olaya. Lo que no me asombra es que se le pague tal cantidad de dinero porque por desgracia, desde el punto de vista televisivo (que no informativo), las suyas son declaraciones de suma importancia ya que la audiencia que moverá esa entrevista será millonaria. Lo que más me asombra es que él mismo tenga la indecencia de pedir tal cantidad de dinero y cobrarla alegremente, ya que ese dinero está manchado de sangre, y lo que debía hacer es como mínimo donar esa cantidad a la viuda y la familia del fallecido. Lo que más me duele es que el ejemplo que se da de todo esto es que además de que si eres famoso todo vale, la vida de un hombre asesinado bajo grandes agravantes (conducía un coche de gran cilindrada sin carnet, se saltó un ceda el paso a gran velocidad, atropelló a un hombre y se largó raudo y veloz culpando del asesinato y omisión de socorro a su hermano pequeño, casi ná) no sólo se paga con una pequeña temporada a la sombra sino que encima es rentable (vamos que está casi de vacaciones pagadas).
Ejemplos similares de rentabilizar desgracias los encontramos todos los días en la televisión, cuando por ejemplo a Mayte Zaldívar se le contrata como comentarista, a Belén Esteban y Raquel Bollo se les hace colaboradoras televisivas y Lydia Lozano sigue aún pululando por los platós de "A tu lado". Cosas como éstas sólo existen en este país, en el que sus medios de comunicación son capaces de todo por la audiencia. Es triste ver que cuando se habla de dinero, todo vale.
¿Qué opinais vosotros?