PERO QUÉ MAL QUE ESTÁ EL MERCADO
A veces, tras la ruptura de una relación larga y seria, lo que más apetece es desmelenarse y salir en busca de juerga, diversión y mucho bailoteo con las amigas. En mi caso no, hasta que ayer sábado mi hermana y sus amigas me rescataron de otro día más comiendo chocolate como una mona y viendo "Dolce Vita". No es que tenga nada en contra de Santi, el presentador, pero es que últimamente la emisión de este programa la tengo asociada a la soledad del desamor, y a mirar de reojo mi móvil durante los anuncios.
Pues bien, resulta que ayer sorprendentemente accedí a salir porque me estaba empezando a parecer a la hemana pequeña de Bridget Jones. Así que me planté unos vaqueros ajustados, un top bien ceñidito, y salí más feliz que Anita Obregón con su nuevo yogurín, a comerme las pistas de baile.
Tras recogernos en su coche la mejor amiga de Cuca, nos reencontramos con más amigos en Shabai, una discoteca de Madrid, pero hay que ver lo mal que está el mercado. De entrada por cada 20 mujeres tocábamos a un hombre. ¿Dónde están los chicos de Madrid?, ¿acaso una bomba de iones los ha exterminado?. Mirara donde mirara solo había chicas con mis mismo vaqueros, marcando el territorio de algún pobre despistado que se acercaba a bailar.
Tras algunos bailes sugerentes t todo el repertorio de muecas y caritas (se que soy lo más arrastrado del mundo, pero es que estoy intentando llevar a la práctica lo de que el dolor de un clavo con otro se quita), se acercó un muchacho minipocket con nombre de jersey y con un "juanito caminante con cocacola" en la mano. ¿Por qué en las discotecas se acercan siempre los más borrachos y feos del lugar? ¿Acaso no basta ya con el olor a tabaco y humo para sufrir también de intoxicación etílica ajena?.
Tras cambiar varias veces de discoteca con los mismos resultados, me di cuenta que mirara donde mirara solo habñia chicas, y que para cuatro despistados que había, no paraba de compararles con Peto. Él estaría durmiendo plácidamente en su hogar, o lo que es peor, quizá estaría como yo, vestido con sus mejores galas, desesperado, y pateandose las discotecas más "in" de Madrid en busca de un clavo nuevo.
Casi me dieron ganas de llamarle a las 5AM para comprobar si estaba o no durmiendo, cuando caí en la triste conclusión que mis cálculos estadísticos me habían proporcionado: 20 mujeres por cada hombre. Es decir, si él estaba como yo en algún garito de la ciudad con sus amigos, formaría parte de ese 1% de chicos colocables, y teniendo en cuenta que Peto además de guapo, rubito y limpio, no baila nada mal, probablemete ya estaría bailando o algo más con alguna morena de pantalones ceñidos marcadora de territorio.
No sé si os habrá pasado también a vosotros algo así, y lo más importante, chicos... ¿Dónde estabais anoche?
Un abrazo de una Dancing Queen