Mi querido Gosito:
Tan sólo hace unas horas que ya no estás a mi lado y no sabes lo tantisimo que te echo de menos… ¡Qué vacío tan grande me has dejado!
Han sido meses muy duros, de largas esperas, de incertidumbres, de esperanzas, de desesperanzas, de confiar, de dudar, de no saber si lo que hacía era lo mejor para ti o me resistía a que te fueras para siempre, y sobre todo este último mes que veía cada vez más lejana tu recuperación pero tú seguías luchando como un valiente… ¡¡TENIAS GANAS DE VIVIR!!, y para mi eso bastaba para seguir adelante… No quería ni escuchar la opción de sacrificarte, hasta me enfadé en un par de ocasiones cuando me decían que te veían mal y era lo mejor para ti… y para mi….Yo les decía que mientras tuvieras una enfermedad curable, que aunque te hiciera pasar malos momentos, hubiera la posibilidad de superarla no pensaba hacerlo… tendrías que ser tú o el diagnostico de una enfermedad que no tuviera solución o te fuera a hacer sufrir quien me dijera que ya había llegado la hora… Incluso pensaba que si seguías con ese ánimo, aunque no pudieras volver a andar no te privaría de vivir mientras te viera con ganas de seguir haciéndolo…
El carrito ya no lo usabas porque estabas tan débil que no tenías fuerzas para andar con él, pero te veía arrastrándote por la tierra y el césped, en busca de sombra, de agua, de comida, y de mi cariño… Síntoma evidente de que querías seguir todavía con nosotros…muchos en tu situación, se hubieran dejado morir hace mucho tiempo… El veterinario estaba alucinado de las ganas que tenías de vivir, de la fuerza que tenías, de lo que estabas aguantando una enfermedad tras otra sin rendirte… y me decía que no sufrías, algo fundamental para mi para seguir adelante…
Creo que hay sentimientos que no se pueden entender si no se viven…
Tú no eras para mí un perro simplemente, eras mi niño, lo más parecido a un hijo para los que no los tenemos, y es difícil de entender, incluso para personas que tienen o han tenido perro si no han tenido esa conexión especial que te hace sentir que tu perro, aunque no te pueda hablar con la voz, lo hace con la mirada, está feliz de estar a tu lado, está disfrutando de tu compañía, porque además el umbral del dolor para vosotros es mucho mayor que para nosotros… Es una intuición mucho más allá de cualquier lógica...
También puedo decir que el lado oscuro( o humano, no sé cómo llamarlo), que llevamos todos dentro me hacía desear que todo esto terminara, que si ibas a seguir así, si no ibas a curarte, quería que me dijeran que tenías una enfermedad que no podía curarse para así no sentirme culpable de terminar con esto, pues creo que era más mi sufrimiento que el tuyo… y si alguna vez lo pasaste mal y yo no lo he sabido, sabes que en todo momento ha sido por mantener la esperanza de que te ibas a curar y por creer que esto es parte de la lucha… A veces se gana y otras se pierde…
A veces para ganar tenemos que dejarnos muchos malos momentos por el camino, y otras como ahora, lo único que se gana al perder ha sido un poco más de tiempo… tiempo para despedirme de ti, que no es poco, y muchos lo quisieran, tiempo para mimarte y remimarte, para ocuparme de ti todo lo que podía, para estar pendiente de ti casi las 24 horas, eligiendo pasar íntegramente mi mes de vacaciones a tu lado para disfrutar más de ti y que sintieras todo lo que te quiero…
El mes de agosto ha sido un poco raro este año para mi, no he parado de trabajar… tú, la casa, el jardín, los compromisos ineludibles, … pero de todo lo que he hecho, lo que más me alegro es de los momentos que he pasado contigo, que ahora me parecen pocos, de las veces que te acariciaba, te hablaba y te cantaba, y de haberme podido despedir de ti, pudiendo decir, que he hecho todo lo que ha estado en mi mano, que te he dado todo el cariño que he sabido darte, y tengo la sensación de que has estado esperando a que volviera de mi reunión de trabajo para despedirte de mi, y poder dejarme la tranquilidad de sentirme así… profundamente triste y echándote de menos, pero con la sensación de haber hecho todo lo que podía…pues cuando me dieron la noticia de que tenías un cáncer de nariz y ya empezabas a tener ramificaciones no te he querido retener, te he dejado libre… para que dejes tu maltrecho cuerpo terrenal y te vayas al cielo a pelearte con Spot y a jugar con Yuka…
Ya ves… llevaba tiempo queriendo escribir un post que se dedicara “mi perro y yo compartimos calcetines” porque durante un tiempo así ha sido… quería haber puesto el antes y el después de ti recuperado… pero sólo me queda esto, dedicarte unas palabras, mandarte todo mi amor allá donde estés, y darte las gracias por haberme hecho tan feliz, por haberme dado tantos momentos alegres y por haber formado parte de mi vida…
¡¡Cómo te hecho de menos mi preciosidad!!
Te quiero mucho mi peludo!!
Millones de caricias y de besos allá donde estés
Silvia