Poema de Nandy a Juan Carlos...
La manos amigas sembradas por mi amigo vinieron a abrazarme.
Y la cosecha fue fecunda, interminable,
cálida y acogedora, como mi amigo.
Llovían las llamadas y los besos,
y las caricias acomodaban el alma y el cuerpo dolorido, apaleado.
Los amigos de mi amigo lloraron y rieron conmigo
y me hicieron sentir acompañado.
Me regalaron la parte de mi amigo que mi amigo sembró en ellos
y la cosecha fue fecunda, interminable,
calida y acogedora como mi amigo.
Los ojos llorosos dieron un poco de paso a la sonrisa
y la pena y el vacío se lleno de risas por la vida.
Porque mi amigo vive en tantos otros,
en tantas almas limpias que le amaron,
que la cosecha fue fecunda, interminable,
cálida y acogedora, como mi amigo.
Mi amigo envío ejércitos de amigos sembrados a destajo
y siguió cuidando de mí, como siempre hacía;
como un amigo, como un hermano.
A Carlos (Carlette, Juanka, Carlitos, Juan Carlos Ugía) de su amigo Nandy (Nandette, Nando, Fernando Davín), dedicado a tantos amigos como dejó en su partida el 1 de noviembre de 2008. Para uso, disfrute o mención exclusiva de aquellos que aprecian la amistad sinceramente.