Lo siento mucho Nathalie
Hoy quiero dedicar un post a mi querida amiga Nathalie, pues ahora mismo está enterrando a su madre y esa es una de las cosas más duras que debe haber en la vida...
Nathalie estuvo viviendo en Holanda muchos años pero lleva dos años ya viviendo en Valladolid.
Su madre vivía en Gijón, de donde es ella, pero ya estaba muy mayor, tenía muchas enfermedades, no se podía valer por si misma en estos últimos meses, y aunque su madre siempre ha sido muy independiente y no quería irse de su casa, Nathalie le insistía en que fuera a vivir con ella para estar mejor atendida, así que los últimos 6 meses por fin se fue a Valladolid con ella y con sus nietos...
Allí no le ha faltado de nada, ha estado atendida las 24 horas, e incluso con la nueva ley de dependencia Nathalie pudo conseguir una ayuda extra para verse un poco más desahogada, pues cualquier persona que haya tenido que cuidar a una persona enferma, sabe lo pesado que es esto y lo que te llega a consumir...
Que duro debe de ser ver a una de las personas que más quieres en tu vida cómo se va apagando, cómo pierde las ganas de vivir, como se vuelve como un niño, grita, llora, se queja continuamente de dolor... Que tú no puedes hacer nada más que darle cariño e intentar aliviarle el dolor con fármacos, y que llega un momento en que está tan mal, que lo único que quiere es quedarse en el hospital porque teme que en cualquier momento le vuelva a dar otra crisis.... Eso no es vida... Ni para el que lo padece, ni para el que le cuida.... Y cuando alguien tiene a una persona querida en esas circunstancias, lo que tienes ganas de decir es... A ver si se muere pronto para que descanse el/la pobre... y visto así de primeras puede parecer muy insensible y desagradable el comentario o incluso el pensamiento aunque no lo lleguemos a decir por temor a herir sentimientos, pero en el fondo todos sabemos que es lo mejor, que no es por quedarse uno más tranquilo, sino por generosidad, porque si es duro quedarse sin esa persona, más duro es ver cómo sufre e imagino que si el enfermo en cuestión rige bien y se da cuenta de todo, es peor todavía, pues su sufrimiento se acentúa al ver mal por su causa, a esas personas que quiere.....
Pero es ley de vida... Nuestros padres nos cuidan cuando somos pequeños y sufren si nos ven mal, y nosotros tenemos que hacer lo mismo cuando son ellos los que nos necesitan... Ya sea con nuestro amor, tiempo y dedicación, o con nuestro dinero para que pueda estar mejor atendido en el sitio pertinente...
Cuando veo a alguien que está en estas circunstancias, que su familiar tiene una enfermedad que no tiene cura, y lo que es peor, que puede ir degenerando y haciéndole sufrir y teniendo dolores , yo ya no deseo momentos milagrosos de recuperación, tan sólo que no sufra, que no tenga dolor, que tenga la oportunidad de despedirse de la gente que quiere para morir tranquilamente, sin cosas pendientes del pasado, que encuentre la paz interior para aprender a morir... que es chocante decirlo, a veces da como Yuyu, pero es algo tan natural, que nos va a pasar a todos, que deberían de prepararnos un poco más tanto frente a nuestra propia muerte como frente a la de los demás...
A veces se le da tanta importancia a aprender cosas que son tan poco útiles en nuestra vida, que nos van a servir de tan poco... Y en cambio no nos enseñan a adquirir recursos para enfrentarnos a este tipo de situaciones, aunque teóricamente esos recursos te los de la vida, la experiencia y los golpes que vamos recibiendo conforme vamos perdiendo a personas que queremos...., pero no estaría de más que nos enseñaran más cosas prácticas, relacionadas con los sentimientos.... Con el amor, el odio, el miedo (esto nos ayudaría a aprender a morir, pues hay muchas personas que temen a la muerte porque temen lo desconocido), qué hacer con la envidia, con el egoísmo.... Cómo gestionar ciertas emociones..., que nos enseñaran a aprender a ser feliz...
Nathalie, como cualquier hija, se lamenta de su perdida, es consciente de que ha sido lo mejor para su madre, que ha descansado, que ya no sufre, ya no siente dolor...pero no puede evitar sentirse mal por esos momentos que le subió la voz, ya por desesperación, cuando pataleaba como una niña, o por no haber estado más tiempo con ella en el hospital quizás, pero Nathalie, preciosa, tú sabes que ella dormía continuamente, que lo que necesitaba era descansar, y que sabía que tú estabas a su lado siempre que te ha necesitado y te ha llamado, que sabía que tú tienes también hijos que atender, y si me apuras, al menos yo, poniéndome en su lugar, descansaría más estando sola algunos momentos que no viendo a la gente que quiero sufrir continuamente a los pies de mi cama...
Sabes, que si hay otro mundo, ahora está en él... Nos los imaginamos saltando de nubecilla en nubecilla... Sonriendo, reencontrándose con personas queridas que ya murieron, echándonos un ojo acompañando a nuestro ángel de la guarda para de alguna forma protegernos... Y siempre nos queda el corazón para comunicarnos con ellos, pues el amor traspasa fronteras....Es tan poderoso que vive en cualquier dimensión....
Que los buenos recuerdos te reconforten y el amor recibido te de fuerza para superar este mal trago....
Con todo mi cariño y apoyo.
Silvia