La Navidad ya no es lo que era para mi...
Estos días me sorprendo diciendo en varias ocasiones eso de… ¡¡con lo que a mí me gustaba antes la Navidad!! Y sí… realmente me gustaba…y mucho….
Hace años, tenía un auténtico espíritu navideño, pensaba verdaderamente que la gente se volvía mejor persona tocada por la magia de las luces, los mensajes de paz, amor, perdón y solidaridad… ¡qué ingenua! … aunque a veces sea hasta bonito mantener la ingenuidad en ciertos momentos, porque es el motor de la ilusión, y cuando despiertas a la realidad, es igual que cuando te enteras que los reyes magos son tus padres…
chof!
Nací un 24 de diciembre, por eso ese día era “especialmente especial” para mí...
durante toda mi infancia y parte de mi juventud la viví con mucha alegría, con mucho cariño alrededor, familia unida, reencuentros con mis primos, obras de teatro navideñas, regalos, emoción , vacaciones, “estrenas”(esto es típico en valencia… o al menos en mi familia…. los abuelos, padres y tíos, dan dinero a los niños el día de Navidad… Nos ponemos en fila india de mayor a menor, en un principio los padres pasan por los abuelos, y luego se sientan y son ellos los que reparten… y vamos pasando por delante, damos un beso a la generosa persona que nos da el dinerillo, sonreímos, y seguimos hasta la siguiente… para terminar contando los billetes y pensando en qué nos lo vamos a gastar : )) ) ¡¡mola!!,
Incluso ha habido lo menos tres años que me he disfrazado de Papá Noel, (jamás olvidaré a una niña de unos cuatro con la boca abierta cuando vio a Papá Noel motorizado)
Tenía unos amigos pediatras y me iba con mi campana, mi saco lleno de caramelos y por supuesto mi barba y peluca para que nadie me reconociera y entonaba ese típico jo, jo, jo… ¡¡feliz navidad a todos!! Y fijaos si tenía el espíritu navideño que con lo poco que a mi me gustan los niños (por no decir nada que queda un poco mal… bueno… ya lo he dicho) disfrutaba muchisimo dirigiéndome a ellos y preguntándoles si se habían portado bien y si era así que dejasen un calcetín el día de nochebuena para que les pusieran regalos dentro… aaaammmooossss ¡qué me transformaba totalmente!…
Recuerdo que me llamaba mogollón la atención que los adultos pedían muchos más caramelos que los propios niños, y también el primer año que me disfracé que fui a casa de la sobrina de mi amiga Leti, hija de uno de estos pediatras, y la niña con tan sólo 4 años dijo que yo no podía ser Papá Noel, porque llevaba botas de mujer y Papá Noel era hombre…. Fue divertido…. Al año siguiente perfeccioné la técnica y les dejé a los pediatras una foto mía de Papá Noel de esas del foto matón artístico, felicitándoles las fiestas… J)
En fin, que antes me gustaba mucho, disfrutaba mucho de las fiestas, de la comida, de los dulces, comprando regalos, de las vacaciones, los adornos del árbol y de la casa en general, del “amor navideño” pero poco a poco, entre que empezaron a faltar seres queridos, mis padres se separaron y ya no las pasábamos todos juntos… empezaron a perder la magia para mí, y hoy en día lo que estoy deseando es que pasen lo más rápido posible, tengo un pacto con mi familia de no regalos y es una maravilla, pero la conciencia del gasto exagerado de energía de estos días que contribuye de forma acelerada a cargarse el planeta, los buenos deseos que están muy bien pero que ya no me sirven si no van acompañados de ACTOS, y toda la parafernalia que se forma alrededor de la Navidad, hace que se acentúe aún más la soledad para las personas que están solas… la pobreza para las personas que no tienen recursos, la depresión para las personas que no son felices…. Y al final convierte algo bonito en algo que por momentos puede llegar a parecer odioso y que somos muchos los que estamos deseando que pase…. Aunque quien sabe… quizás en algún momento de nuestra vida podamos recuperar ese espíritu navideño (probablemente más los que tienen hijos), sacar al niño que llevamos dentro, y volver a escribir la carta a los reyes magos pidiendo nuestros deseos para el nuevo año…. Ojalá….
¡¡FELICES FIESTAS A TODOS!! Pero sobre todo… SALUD, AMOR, AMISTAD, y si lo bañamos con un poco de dinero, alegría de vivir, ilusión y sonrisas, seguro que le encontramos algo más de brillo a estos días….
Un beso Navideño para todos.
Silvia : ))