Recordando a mis abuelos...segunda parte...
.... segunda parte.....
La verdad es que la casa de mis Yayos fue algo así como una pensión, porque allí pasaba todo tipo de personas por los distintos motivos, y por esta causa fueron muchos los que murieron allí, (de forma natural ) uno de ellos fue el tío Baldomero , tío de mi Yayo, que aunque tenía hijos que lo atendían, y una buena posición social, como enfermó de cáncer, su sobrino (mi yayo) le propuso irse allí a vivir con ellos para estar mejor atendido, incluso mi Yayo enseñó a Amparo, la chica que les ayudaba en casa, a poner inyecciones de morfina para los dolores…
Cuando murió Baldomero, mi Yayo llamó a un amigo Taxista que tenía, cogieron el cuerpo, y lo trasladaron a su piso, lo acostaron en su cama pensando en su familia (su hijo y nuera) y en hacerles más llevadero el mal trago….
¡era un hombre muy humano y pensaba siempre en los demás
! … años más tarde, el nieto de Baldomero fue a casa de mi Yaya a averiguar porqué había muerto su abuelo en casa de mis Yayos…porque no comprendía muy bien el asunto. : ))
Tambié murió alli Paco, hermano de mi Yayo, murió de repente, mientras comían,
Y la pobre Amparo, no llegó a morir allí, pero casi, pues cuando murió Paco pusieron el ataud en una habitación que había al lado del pasillo, la puerta del pasillod y la de la habitación se quedó enganchada, y la pobre Amparito se quedó en medio de las dos puertas, con el ataud como unica vista, así que le dio un ataque……De ese no murió pero mi Yayo le había recomendado que no tuviera hijos porque estaba enferma del corazón y no lo resistiría… y efectivamente, después de un aborto que sufrió allí mismo, en el segundo embarazo murió por este motivo…
Mis Yayos se casaron un 1 de enero en el Santo Caliz, a las 7 de la maña , dándose AMOR hasta el fin de sus días… Hacían una buena pareja…
Mi Yaya hacía unas tortillas de cebolla muy ricas a mi Yayo, y disfrutaba viendo “el ritual” que él tenía con el hervido… machacando las acelgas jajajajajjaaja .
El único enfado que se le conoce a mi Yayo , fue con una de las famosas tortillas de mi Yaya, ella las hacía para él, y todos decían que no querían para que él se la comiera entera porque le veían disfrutar, y un día, en este único enfado que recuerda, tiró la tortilla al techo y se quedó pegada….. : )) bueno, ese y el del jarro de agua que llenaban siempre hasta arriba jajajajajajajaja, por lo demás eran los dos buenos ejemplos de serenidad, amor, y buena convivencia…
Mi Yaya hacía malabarismos con el dinero para llegar a fin de mes, pues a pesar de estar mi yayo todo el día trabajando, tenía pocos ingresos porque la mitad no les cobraba y al otro cuarto les acababa dando él dinero… así que una vez más le demostró el gran amor que sentía por él sin protestar nunca por esto…
Ella además ayudaba a la madre de mi Yayo que vivía con ellos también y le atendía gustosamente como si fuera su propia madre.
También se hizo cargo de mi tía vicentica… le llamábamos la tía vicentina la pobre, y había otra, cuñada de mi Yaya que le llamábamos la rica porque era más presumida, pero la pobre era más rica que la rica jajajajajajaja, sin haberles sobrado nunca el dinero, pero dando en Herencia a mi padre y mi tía la casa de Paterna que tanto recuerdo de cuando éramos pequeños….
La tía Vicentica era la hermana de mi Yayo, y se llevaba tan bien con mi Yaya que se quedó a vivir ya con ellos hasta el fin de sus días… y adoraba a mi primo Pablo, el pequeño de mi Tía Merce, que además, desde muy pequeño tocaba el piano fenomenal al igual que mi Yaya…
En fin, que recuerdo a mi Yaya como una persona tranquila, muy, muy buena, que se desvivía por todos, cocinaba para todos, y nos quería muchisimo.
Sufría de reuma y tenía artrosis, pero jamás se quejó de nada a pesar de tener las manos hinchadas…
… Cuando se murió la eché mucho de menos y a menudo miraba la estrella más brillante porque sabía que ella no podía estar en otro sitio más que en el cielo…. Porque se lo ganó a pulso…..
Mi abuelo, el padre de mi madre, era un hombre muy bonachón, tímido y callado
Nació en Teulada en una zona rural donde se dedicaban principalmente al campo pero él siempre había tenido afán de aprender, y aunque la escuela le pillaba bastante lejos, él se iba un montón de kilómetros para aprender a leer y a escribir.
Con 17 años se fue a Cuba, estuvo allí un par de años y a la vuelta es cuando conoció a mi abuela que también era de Teulada y creo que vivía en Benisa. . Ella fue su gran amor, y en este caso era él quien más enamorado estaba de mi abuela…
Se casaron, y por medio de la hermana mayor de mi abuela y de su marido guardia civil, se fueron a vivir a Carcaixent… (“bona terra y bona Gent” = buena tierra y buena gente).. Allí mi abuelo creó una empresa de transportes, tenía varios camiones, tuvo 2 huertos, uno más pequeño al principio y otro muy grande al final, y exportaba Naranjas, aunque a él lo que le gustaba el campo era para uso y disfrute particular, no como negocio, pero en la época en la que lo explotaba, se decía de él que era muy puntual… demasiado, pues si tenían que levantarse a las 5 de la mañana, media hora antes ya estaba avisando por si acaso… pues más vale llegar un poco antes que tardar..
Recuerdo que siempre nos decía que nos fijásemos cuando viajásemos y quisiéramos parar a comer, dónde habían más camiones, pues estos solían parar en sitios donde se comía bien y a buen precio… bueno, la verdad es que esto se lo decía a mis padres, y mi padre nos lo recordaba siempre en los viajes que hacíamos de valencia a Cádiz cuando íbamos todos en coche…
Mis abuelos tuvieron a mi tío Pacual, que se lleva 10 años con mi madre y mi tía, una hija en medio que no llegó a nacer pues murió estando mi abuela de 8 meses, y a las gemelas …. : )) (mi madre y mi tía)
Era muy entregado y cariñoso con sus hijas, las llevaba al hombro a menudo, y recuerdo cuando me contaron la vez que estuvieron muy malitas las niñas, ellos pidieron a la virgen de no se qué que se curasen, y prometieron llevarlas cargando hasta allí si lo hacían… y claro que lo hicieron…. Las gemelas están sanas y frescas como lechugas..
Recuerdo perfectamente el huerto de Carcaixent, jugábamos hermanos y primos a menudo allí, y disfrutábamos muchísimo.. tengo la imagen de mi abuelo pelando higos chumbos, con las manos llenas de arañazos por los pinchos y estropeadas de trabajar en el campo… Los metía en cuencos ya pelados en la nevera, y me encantaba comerme uno tras otro… También recuerdo la balsa, en invierno llena de verdín, el agua helada y transparente cuando se limpiaba y nos bañábamos, y también los collares que nos hacíamos con jazmín, a mi abuela recogiendo berenjenas, naranjas, nísperos, y Maria Luisa del árbol para hacerse infusiones…
Mí abuelo era muy paciente con mi abuela, ella hablaba por los codos… Iban a menudo a los baños para el reuma, mi abuelo le acompañaba siempre y no entendía cómo mi abuela podía hablar con cualquier persona que tuviera al lado, y sin conocerla de nada empezar a preguntarle y enterarse de su vida y milagros jajajajjajajajaja, le decía .. ¡y qué más te dará a ti que tenga hijos o no! Jajajajajajaja pero mi abuela decía que le gustaba saberlo y hablar con los demás….
En el año 83, con la riada, cuando se rompió la presa de Toús, lo pasaron muy mal… Como tantas personas, perdieron gran parte de sus pertenencias y tuvieron que vender el campo por cuatro duros…Esto fue quizás lo que envejeció de forma acelerada a mi abuelo, aunque él murió con 81 años, dos años más tarde de aquello…
Recuerdo el día que entraron por la puerta, llorando, llenos de barro… para variar fue mi Yaya quien los acogió en su casa nada más llegar ellos a Valencia, y enseguida vinieron a Montecañada a estar con nosotros hasta que se normalizase la situación….
Mi padre, de aquellas, encargó un azulejo donde había una señal y ponía… hasta aquí llegó el agua de la riada de 1983…
A mi abuela es a la que más conocí porque es la que vivió más años…creo recordar que murió con casi 91 y aunque ella repetía año tras año que estas eran sus últimas Navidades , por suerte siguió acompañándonos muchas más, e incluso cumplió su ilusión de regalarme el traje de boda porque no pensó que viviría para verme casada… (aisssssss ¡¡si mi abuela levantara la cabeza!! Jajajajajajaja) … Se llevaba muy bien con todos mis novios y amigas, y con muchos de ellos tengo fotos con mi abuela : ))
También decía a menudo que cuando ella se muriera nos iba a dejar a todos sus nietos 100000 pesetas de las antiguas, para que nos compráramos algo que nos recordase a ella… y así fue..
Recuerdo que mis abuelos cenaban todas las noches pescado con acelgas, y que estando en Carcagente, pasando el verano allí, mi hermana M.Paz y yo, cantábamos animadamente con mi abuela en el balcón todas las noches…..
… ……………Yo un muñequito quise comprarme… yo caprichosa me fui a Bazar… y un guapo mozo al despacharme, me dijo, señora ¿Qué me va usted a comprar? Y yo le dije comprar quisiera.. cualquier muñeco para jugar.. pues yo señora.. yo serviría… Jesús.. ¡qué cosas hay que escuchar! … y sus ojos me miraban.. y sus labios sonreían, ojos que me acariciaban y sus labios que callaban… pareceeeee que me decían.. ¿Porqué te asombras mujer, por tanta interrogación? … acabando estás de ver… que en brazos de una mujer… ¡¡muñecos los hombres son!! …….. …………(plas, plas, plas.. oleeeeeeeee, oleeeeeeeeee, oleeeeeeeeeeee)
……………….A mí me llaman Marujita… y soy la flor de la camelia… y al pasar por las aceras, los chicos me dicen ¡¡guapa!!.. ¿yo guapa? ni soy guapa, ni soy fea.. ni me pito garabatos..pero tengo unos ojitos .. que al que lo miro, ¡lo mato! …………… (y esto por supuesto lo cantaba representando la canción … era muy expresiva y muy coqueta.. )
También le enseñamos a ella nosotras una que habíamos aprendido en la Romería de Villamartín el año que llegamos a Cádiz….. desde Santurce a Bilbao…… se la aprendió de memoria y la cantaba con nosotras…
Era habladora, simpática, alegre, buena mujer, y MUY presumida… tenía siempre los cachetes colorados, parecían maquillados siempre de forma natural, tenía un cutis precioso, fino, transparente, y huía del sol como del mismisimo diablo, así que no tenía ni una mancha, ni una arruga, y hasta que no se puso la dentadura postiza y se la quitaba porque le dolía, no llegó a tener su primera arruga alrededor de la boca,… , ya pasando los 80 años… Y ella le atribuía ese cutis, aparte de a la madre naturaleza, al “Visnú” que era un mejunje color arena que le mandó el medico cuando le salió una dermatitis embarazada de uno de sus hijos, y que fue lo único que utilizó durante tantos años, hasta que rescató un bote en la época de la riada entre el barro, y a partir de entonces ya no volvió a usarlo porque no lo fabricaban…
La recuerdo en Cádiz paseando por el Paseo Marítimo, tapándose siempre con un periódico o revista en cuanto veía un rayo de sol … Cómo se escandalizaba de las parejas de jovencitos en los bancos dándose besos y abrazos…. Pero lo hacía con gracia, con alegría, de forma simpática, porque era una abuela de Tebeo… Estaba sorda como una tapia… y podía llegar a ser muy divertida cuando se enteraba mal de las cosas por este motivo, generando situaciones muy graciosas…
Se quejaba de que estaba demasiado delgada, y algún que otro día que le decíamos que la veíamos más gorda, ella decía… si, hija.. cada día estoy más sorda jajajajajjajajaja.
También un amigo de la familia que le dijo un día .. que bien, abuela, que se va usted a Madrid (pues mi abuela vivía entre Valencia, Madrid y Cádiz, una temporada con cada hijo, hasta que en sus últimos años se vino a Cádiz más seguido) .. y ella decía … cuando Dios quiera hijo mío… (entendiendo… que se va usted a morir… : )) )
Tenía una obsesión y es que le hiciéramos fotos donde estuviera bien, porque quería poner en el cementerio una que estuviera guapa… jajajjajaja, así que tengo cientos de fotos suyas sonriendo para salir guapa…. : )) (acabo de darme cuenta… jajajajajajja…. ¡al revés que mi tía Merce… que huye de las fotos! : ))
Era diabética y a menudo hablaba de lo que echaba de menos los dulces.. .
Desde que murió mi abuelo no hacía más que llorar cuando hablaba de él, pero también nos contaba batallitas de sus novios que había tenido antes… el médico, el torero, el guardia civil… o más bien pretendientes, no sé, lo que sí recuerdo perfectamente era cómo brillaban sus ojos cada vez que recordaba esa época… como decía que le daba mucha rabia que en un enfado, mi abuelo le tiró todas las cartas que guardaba de sus novios y pretendientes (eso lo debo de haber heredado de mi abuela, aparte de un poco de sordera, porque yo también las conservo) pero había algunas que se sabía de memoria y que nos recitaba párrafo por párrafo…. Algunos los tengo en cintas de casete que grabé en esa época… : )) jajajajaja, recuerdo lo que le costaba decir la palabra espaguetis… pues ella hablaba en valenciano siempre y tenía bastante acento… mi hermano Sergio y yo nos reíamos mucho con esto…
Recuerdo una de las historietas de pretendientes que nos contaba que fue en la estación de tren viajando con una amiga… se le acercó un señor de los de antes, muy educado y bien trajeado y le dijo… ya estoy aquí…. Ella le dijo, yo no le he llamado, y él dijo, sí, me ha llamado, y tengo testigos, y ella miró a su amiga y le dijo ¿tú le has llamado? Porque yo no le he llamado, y él dijo, sí, mis testigos son sus ojos, que me han llamado diciéndome, ven,¡ y aquí estoy!… Lo contaba ilusionada y con los ojos brillantes, y a mi me hacía mucha gracia y me alegraba verla feliz.
Había veces que se ponía un poco triste, y me decía que le contase algo que le hiciera reírse… así que yo le contaba mis aventuras y desventuras de juventud, recuerdo una en especial que no paraba de reírse que fue cuando le conté el día que el italiano se vino conmigo al cine, fue él quien dijo de ir al cine, pero cuando llegamos a la taquilla, él se limitó a poner encima del aparador el carné de estudiante.. juas, juas, juas, … ella decía que eso no podía ser verdad.. que se lo decía para que se riera.. pero yo le decía que claro que era verdad… ¡¡que los tiempos habían cambiado mucho!! jajajajajajjaja
Yayos …abuelos, … Os quiero mucho, imagino que ya lo sabéis aunque estéis en el cielo… Os echo de menos… pero después de leer a Elisabeth kúbler Ross en el libro “la muerte, un nuevo amanecer”,(es una psiquiatra que estuvo durante más de 20 años con enfermos terminales investigando) , . sé que cuando me muera… dentro de muchos años aún… espero… ahí estaréis todos esperándome para recibirme, me alegraré mucho de veros…. Y espero daros un gran abrazo…
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