EL AMORIMETRO...
….. Este artículo lo escribió mi padre hace unos años, y fue publicado en el diario “La Razón” en Opinión., el día de San Valentín…es susceptible de que la ciencia haya avanzado desde entonces, haya más información en la web, y algunas cosas puedan haber cambiado…
EL AMORIMETRO
He buscado las palabras “amorimetro” y “amormetro” en el Diccionario de la Real Academia Española, en el ideológico de Julio Casares, en Enciclopedia Larouse, en el Espasa Calpe, en la Enciclopedia Británica, en el diccionario de Microsoft Word, y no las he encontrado.
Por tanto, a no ser que alguien ya propusiera estas palabras en alguna ocasión (literatura), las doy por inventadas y si alguien las inventó antes, sin saberlo nosotros, las doy por “reinventadas” .
Definición “Se denomina “amorimetro” o “amormetro” aquello que sierve para medir el amor. Deriva de las palabras amor (latín) y metros (griego) =: medida. Se trata en definitiva de un tex psicológico de aproximación a la medida del amor.
Sinónimos: “Filometro” (filos:amor;metros:medida); “Afectimetro”, etcétera.
.Traducciones: lovemeter (ingles) , liebemeter (alemán), amoremetro (italiano), amourmetre (frances), etcétera.
Se puede utilizar por similitud a otros vocablos ya aceptados por la Real Academia como termómetro (medida de la temperatura), altímetro (medida de la altura), telémetro, micrómetro, etcétera o bien con otros todavía no aceptados pero que no creo que tarde en aceptar como corneómetro =medida de la capa córnea de la piel, etcétera.
El amorímetro mide el amor bien entre dos personas o bien entre una persona y un animal o con una profesión, hobby, deporte, actividad científica, idea, filosofía, etcétera.
Valoración: Va en una escala de 0 a 10, dando valor 0 el desamor (odio) máximo hacía una persona y dando valor 10 al máximo amor cuando estaría una persona dispuesta a dar la vida por otra.
Existen estadios intermedios:
5: Indiferencia total.
Cada uno de nosotros podría poner ejemplos de gestos humanos vividos en la realidad o extraídos de la prensa, radio, o televisión o bien de la ficción (novela, cine, etcétera) y proponer valores de amor a la Humanidad.
A modo de ejemplo proponemos alguno de los valores que podrían multiplicarse al menos por el número de habitantes de la tierra:
6: Estar asociado a una institución como UNICEF, Manos Unidas, Cruz Roja, Caritas, Intermon, Médicos sin fronteras, Fundación Padre Ferrer, Misioneros Combonianos, Misioneros de Gougerat (India), etcétera, para ayudar al Tercer Mundo.
7: Dar sangre (donantes de sangre)
8: Dar un riñón o médula ósea para que otra persona pueda vivir, o bien ser donante de órganos al final de la vida.
9: Consagrar la vida a una Misión o bien hospital tercermundista para ayudar desinteresadamente a los demás, etcétera.
Hay hechos que tendrán un valor relativo en función de quién los lleve a cabo. No tiene el mismo valor un pensionista que vive exclusivamente de una paga de 50000 pesetas al mes e instituye una beca del tipo de las creadas por Vicente Ferrer de 5000 pesetas al mes para que un niño de la India no tenga que trabajar a los 10 años y pueda estudiar, que un millonario que instituya una beca similar a de igual cuantía que le pensionista pobre.
Hay hechos difíciles de calificar en el catálogo de lo que una persona puede hacer por otra: Animarla en momentos de amargura, ayudarla a salir de la drogadicción, una carta, un artículo, un libro, un prólogo escrito en un libro que se regala con amor, visitar a un enfermo y cuidarlo renunciando a una fiesta, etcétera.
A nivel Natural-Sobrenatural el máximo exponente del amor por los demás es el de Jesús de Nazaret. Cuando le están matando dice refiriéndose a sus verdugos: “Señor perdónalos porque no saben lo que hacen “ Su filosofía es, en definitiva, la ayuda a los demás (Ama a tu prójimo como a ti mismo) y especialmente a los desvalidos, enfermos, pobres: El perdón a ultranza, el Amor universal. Sin hacer nada más, y ya por ello merece ser quien es en el corazón de los hombres.
En la Humanidad existen multitud de ejemplos de amor al prójimo que merecerían un 10 en el amorimetro. Unos han sido declarados santos, Otros, sin ser santos oficialmente, merecen que se les aplique tal denominación.
En mi promoción médica ( Facultad de Medicina de Valencia 1957-63) uno de los compañeros (Manuel Grau) después de finalizada la licenciatura, estudió teología, se ordenó Misionero comboniano marchándose a la misión de San José en Kitgum (Uganda) para trabajar como médico-misionero y exponiendo su vida en la Guerra de Uganda, por amor a los demás. Hace dos años murió operando, ayudando a sus enfermos de Uganda (un 10 en el amorimetro)
Otro de los ejemplos de valor 10 en el amorímetro es la vida y obra de la Madre Teresa de Calcuta, entregando su vida a ayudar a los demás sobre todo a los enfermos de lepra y Sida. No olvidemos a Ghandi y tantos otros.
Cualquier persona que dé la vida por los demás merece un 10 en el amorimetro.
Recién celebrado el día mundial de la lepra (28 enero), recordemos que la vida del padre Damián es otro ejemplo de amor a la Humanidad (un 10 en el amorímetro) . En efecto, el padre Damián dio la vida por los leprosos de Molokai contrayendo la lepra y muriendo por las secuelas de dicha enfermedad.
Han pasado 128 años desde que Hansen (1873) descubrió el bacilo causal de la lepra, y después de un siglo y cuarto todavía no se ha descubierto una vacuna contra la Enfermedad de Hansen y siguen habiendo mutilados por la lepra en las calles del Tercer mundo. Ojalá en los albores del siglo XXI algún científico del mundo o la Organización Mundial de la Salud (OMS) (se ha propuesto erradicar la lepra en el mundo en el año 2005), merezca un 10 al obtener una vacuna contra la lepra que evite esta vergüenza de la Ciencia actual.
Joaquin C. Valencia