Hace unos días publiqué "¿Qué hacer con nuestras endesas? o ventajas del blindaje". He encontrado un interesante artículo del que se ha hecho eco
Reggio en su blog. Ese artículo va en la misma dirección que el mio. Partiendo de
un análisis razonado de la situación, realiza su autor,
Walter Scherk, recomendaciones para bolsa. Llega a la conclusión que mantener acciones de Endesa es valor seguro y más rentable que ir a la OPA de los alemanes." Dudas razonables sobre la OPA de ENDESA, de Walter Scherk en
La VanguardiaDESDE EL PARQUETTal como está planteada, no es seguro que la opa de E. ON sobre Endesa tenga éxito: tiene que acudir como mínimo el 50% del capital, y además se han de cumplir otros requisitos. Por ello, p
ara el análisis de la operación hay que observar dos escenarios: que la opa tenga buen fin, y
que no lo tenga.Si la opa finalmente no se da, el tenedor de acciones de Endesa se queda con una empresa cotizada en mercado, pero que tiene dos particularidades:
Al precio actual de 38 euros por acción, tiene un PER (relación entre el precio y el beneficio de la acción) de aproximadamente 15. Este múltiplo está más o menos al mismo nivel que la bolsa española, o incluso algo por debajo, de manera que no es un precio especialmente alto, y más teniendo en cuenta el bajo riesgo de los beneficios de una empresa como Endesa. De ello resulta que la tenencia de las acciones de Endesa, per se,o sea si no hubiese opa de por medio, no es una mala inversión.
Pero es que, además,
si la bolsa tuviese una pequeña debacle (escenario improbable, pero no imposible) y cayesen los precios de las acciones con fuerza, el precio de Endesa probablemente caería poco, ya que son varias las instituciones que quieren comprar al precio actual o algo por debajo (E. ON, Acciona, Gas Natural) y podrían aprovechar un momento de debilidad para hacer cartera, ya sea acabando en otra opa (que sería más bienvenida, dada la debilidad de la bolsa en este escenario) o simplemente para entrar en el núcleo accionarial de una empresa que está ahora en el candelero.
Supongamos ahora que la opa sí que tiene éxito, y un paquete de control de Endesa cae en manos de E. ON. Los argumentos anteriores son igualmente aplicables, sólo que en el segundo (el soporte del precio creado por instituciones tomadoras)
el principal comprador institucional sería E. ON, deseoso de ir tomando a precios razonables lo que aún posean sus accionistas minoritarios. Por tanto, llegamos a la conclusión de que, tanto si la opa tiene éxito como si no lo tiene, quien se quede con acciones de Endesa tiene un valor que no está caro y sobre el cual puede haber un suelo a la posible caída de la cotización creado por la presión compradora de manos institucionales.
Esto nos hace llegar a la conclusión de que no es necesario ir a la opa. Incluso pudiera no ser aconsejable. Y es que el que se quede con las acciones tendrá una especie de bono de alto rendimiento: pérdida potencial muy pequeña por el suelo ya mencionado, y rentabilidad esperada superior a la de un bono, entre lo que da por dividendos y su crecimiento. La inversión es por tanto una buena alternativa a la tenencia de renta fija. Es por eso que los accionistas que no tengan Endesa pueden plantearse vender alguno de sus aburridísmos y nada rentables fondos de renta fija, que no dan ni el 3% después de restarle a los míseros intereses las elevadas comisiones, e invertir el dinero en Endesa. Si no van a la opa se quedan con un bono de alto rendimiento que tiene poco riesgo y es más rentable que las emisiones de renta fija.
¿Dónde invertir?
Todo esto nos hace abundar en el gran problema que actualmente tiene el ahorrador: las perspectivas en la inmobiliaria, antiguo refugio de ahorradores cautelosos, están enfriándose por momentos, por no decir que ya están frías, y los tipos de interés, en la zona del 3.5%, no dan para nada, especialmente después de gastos e impuestos, con lo cual el panorama inversor es desolador. La solución típica es meterse en bolsa, pero para los que no estén preparados para soportar su volatilidad, o quieran hacerlo en la menor medida posible,
las acciones de Endesa (sin ir a la opa) son de los pocos refugios dignos que hay ahora en el espectro financiero.
Quizás se les puede añadir alguna otra utility,para completar un poco la cartera, eventualmente con un peso menor porque no tendrá el mencionado suelo a la cotización que tiene Endesa.
Para ello sería conveniente considerar los valores europeos: nos referimos a las eléctricas alemanas E. ON y RWE, a la italiana Enel, o (en especial) a la gasista francesa Gaz de France, en general más baratas que sus homólogas españolas (Iberdrola, Unión Fenosa, Red eléctrica, Gas Natural, Enagás). Que están más baratas se prueba por ejemplo viendo que el PER de Gaz de France es de 13, versus el 18 de Gas Natural, amén de que la primera renta por dividendo un 3.4%, frente al 2.7% de la segunda. Además, comprar este tipo de valores sirve para salir un poco fuera de España, sólo que en este caso con riesgos muy controlados, ya que hablamos de empresas de primera fila y con beneficios muy estables.
Valores pequeños
Ni que decir tiene que a este tipo de valores se les pueden añadir otros no caros y de primera fila, como es el caso del Banco Santander, a PER de poco más que 10, o FCC con PER 14, o incluso la Telefónica, un poco más cuestionable, con per similar, y otros del estilo. Son apuestas que difícilmente llevarán a grandes errores. Pero donde hay que ir con pies de plomo, sobre todo si nos referimos al inversor particular, que no conoce bien el terreno, es en los valores pequeños, que actualmente se han encarecido mucho.
Y al calor de este comentario, va le la pena hablar un poco del caso de alguna de las últimas ampliaciones de capital que se han formalizado hace poco o están aún cotizando en la bolsa. La lista es larga, pero aquí mencionaremos sólo tres: Natraceutical (que amplió hace poco), Service point solutions (en vías de ampliar) y Dogi (ídem). Son empresas que se dedican a ir ampliando capital para comprar otras más baratas de su mismo sector, generalmente pagando por ellas unos PER en la zona de 15 veces. Si aceptamos que estos múltiplos son razonables, entre otras razones porque son los medios de la bolsa, no podemos dejar de asombrarnos si creemos que los resultados de los primeros nueve meses del 2006 sirven de algo: Dogi estaba en pérdidas, mientras que Service Point llevaba un ritmo anualizado de beneficios de 4 millones, mientras que su valor en bolsa rozaba los 200 (PER 50 , grosso modo) y Natraceutical llevaba un ritmo anualizado de 8 millones de beneficio, versus un valor en bolsa de más de 600 (PER 75).
A estos ejemplos podríamos añadirles algún caso interesante como el de Astroc, la inmobiliaria valenciana que capitaliza 8.700 millones y tiene un beneficio anualizado para el 2006 (de nuevo periodificando los primeros nueve meses) de 120, lo cual daría un PER de 75 poco más o menos. La explicación que dan los defensores de estos valores es siempre la misma: los beneficios pasados no reflejan la bonanza que cabe esperar a futuro, y como que el beneficio será dos, tres, cuatro o cinco veces mayor en unos pocos años, el PER no es el histórico sino el futuro, que es mucho menor, con lo que el valor no es caro. Pudiera ser, pero por si no lo fuese (que aumentar un 500% beneficios no es tan fácil), para un inversor cauto, mejor dedicarse a Gaz de France o el Banco Santander.
Walter Scherk. Socio director de Strategic Investment Advisors. Ingeniero Industrial (Universitat Politècnica de Catalunya), MBA (Universidad de Harvard)
Etiquetas de Technorati:valor endesa acciones opa
.