Los coches chinos ya están llegando...
Pues ya están aquí los coches chinos... Muchos decían que no, que no llegarían, que no estaban a la altura... Pero hay que rendirse a la evidencia: docenas de modelos de nombres impronunciables empezarán a venderse en nuestros concesionarios en los próximos meses.
Etnocentrismo aparte, los chinos tienen un potencial económico e industrial arrollador. Con una mano de obra inagotable y asalariada a precios de miseria, China se puede permitir el lujo de poner sus fábricas a ritmos que aquí nos parecerían esclavistas. Eso allí no es un problema y millones de coches salen de sus factorías rumbo al mercado local y, cada vez más, a mercados exteriores.
Ahora, seguros de que llegarán, hay que hacerse una preguna clave: ¿triunfarán? Yo creo que sí. Vienen con los deberes hechos y la lección aprendida. Saben que a los japoneses les costó mucho entrar. Saben que los coreanos empezaron vendiendo tecnología desfasada y que, ahora, ya están al nivel europeo... Es decir, se saben de memoria cuál es el camino hacia la meta. Tendrán años malos, habrá rechazo y malas críticas a productos que, en principio, son de peor calidad. Pero impondrán su fortaleza industrial, sus precios imbatibles y no les importará esperar una década... Antes o después conduciremos coches chinos y esto del motor habrá cambiado tanto que no lo reconocerán nadie... ¿No creéis?