Peaje urbano, ¿sí o no?
Para quien, como yo, vive en el casco histórico de una gran ciudad, el tráfico es un problema que parece una hidra de siete cabezas. No está sólo el incordio de los atascos, sino también la falta de aparcamiento, la contaminación, el ruido, la inseguridad al dejar el coche en la calle...
Pero, ¿qué hacer? Para los residentes en las zonas céntricas, parece una buena idea la instauración de algún sistema estricto de control. En Madrid se han planteado el peaje urbano, es decir, pagar por entrar al centro de la ciudad, como ya se hace con éxito en Londres y se va a hacer pronto en Milán.
Sin embargo, el PSOE se ha echado incompresiblemente para atrás. ¿Por qué? En Madrid, el PP está de acuerdo en hacerlo y, sin embargo, el Psoe retrocede. No lo entiendo, la verdad.
La idea es dura, pero es eficaz. Obliga a que cualquier que tenga que acceder al casco histórico lo haga pagando, o lo haga a pie o en transporte público. Radical, sí, pero servirá, seguro. Yo animo a las autoridades a que retomen la idea y la pongan en práctica cuanto antes.
Además, con la pasta recaudada en esos peajes, se podría, por ejemplo, financiar la última y acertada idea que ha tenido Gallardón para Madrid: una red de aparcamientos disuasorios. Esta sí es una buenísima idea: construir gigantescos aparcamientos en las principales entradas. Allí la gente deja el coche y se sube al metro o al autobús. Eso sÍ: tienen que ser baratitos, o gratis, y, además, disponer de muy eficaces sistemas de transporte público.
Ahí sí se pódría invertir el dinero de los peajes urbanos, los parquímetros y cualquier otra idea similar. Ahí sí merece la pena poner el esfuerzo constructor, y no en ese despropósito de M-30 que, en vez de alejar a la gente del centro, le permitirá acceder con más facilidad...