Entusiasmado por un coche inútil
Estimados amigos:
El otro día tuve el placer de probar el nuevo Porsche Cayman S, uno de esos deportivos que todos querríamos tener en casa... Como podéis imaginar, la experiencia es única. El coche es incómodo, sí, y difícil de llevar, y gasta un montón... Pero cualquiera que guste de la conducción deportiva sabrá apreciar lo que vale este pequeño diablo. Para mí, desde ya, el mejor de los Porsche actuales...
Hay que conducirlo con mucha atención, vigilando siempre su vivísima dirección y controlando la entrada en las curvas, que es su punto más delicado... Sin embargo, cuando se puede acelerar sin problemas, el coche es un disparo de adrenalina...
Y, a todo esto, claro, es un coche inútil. Con lo duros que se están poniendo en la DGT, vehículos como este Cayman se quedan completamente fuera de juego. Correr es ya una aventura poco recomendable y, así las cosas, ¿para qué sirven estos modelos? ¿Quieren en Tráfico que nos vayamos a correr a circuitos? Puede ser, pero, como las pistas son caras y las autovías están bajo vigilancia, los que quieren correr se refugian en carreteras secundarias, cuando no de tercer orden...
Este efecto colateral de la nueva normativa me preocupa mucho. Si los puntos sin vigilancia, como las carreteras de pueblo, son los únicos lugares donde se puede correr, es de esperar que aumente su ya de por sí alta siniestralidad. ¿No se está equivocando la DGT al dejar de lado estas vías? ¿No se equivoca todavía más al poner bajo estrecho control las autopistas más seguras?
Menudo lío. ¿Qué opináis?
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