La Memoria

Anteayer,
supe que las
cosas que se hacen sin esfuerzo, por rutina, sin estímulos, no dejan
recuerdo.
Ayer compré
las primeras castañas asadas de la temporada. Esas que compartíamos Helena y
yo. Ahora las como sola. Mezcladas con lágrimas.
Hoy, los
niños bajaban de los autobuses disfrazados
de Halloween.
Hoy, la visita
al cementerio, para que no coincida con el día 1.
Hoy, me
encuentro extraña, triste, mal. La depresión del otoño.
Hoy, te
quiero, te extraño, te lloro.
Hoy, la
memoria, esa que ya no tengo, no me falla con tu recuerdo.
Quizás
porque tú has sido mi mejor y mayor estímulo.
Y ahora... y
ahora qué.
Cada
recuerdo es una lágrima, porque, ahora, ya solo hay memoria.
Flor Zapata
Ruiz, madre de Helena.